sábado, 11 de diciembre de 2010

ENTRE VIENTOS

Entre vientos mi espíritu se halla
oscilando en la inmensa superficie de acuáticos humores.
Timonel en  frágil barca de pensamientos
nacidos en la matriz misma de mi alma.
Por instantes
navega  la calma que precede las tormentas;
siguiendo el rumbo ignorado de mi barca,
como cómplices necesarios de  un remanso horario,
algunos  tiempos  felices de mi vida
son camino y estela
que se enlazan.
Por momentos
la turbulencia, manipulada en desazones
de  espíritus mezquinos y violentos,
me insertan, sin desearlo,
en el ojo mismo de la tormenta.
Naufrago en alta mar...
desando como mías las arenas de la orilla...
Amor y desamor tironean de mis carnes,
-desgarrando los músculos afligidos
o como fresco bálsamo que cura mis heridas-
en una incongruencia vital que me acompaña
entre el oscilar del viento  y de las olas,
hasta el  ansia última
que constituye mi vida:
fondear el puerto largamente esperado.
Voy y vengo
-timonel, a pesar mío, del destino
de habitar en dos lugares a un tiempo-
fluctuando entre la risa y el quebranto
de padecer  el entorno de reproches
o de ser feliz  soñando  lejos...
Realidad bifrontal, aproximación extraña
a una cuarta dimensión que me provoca
tener un cuerpo físico presente
encarnando al alma que desborda los espacios.
Entonces
vivo entre
la cercanía asfixiante y cotidiana
o la  calma lejanía del ensueño...
Ser feliz...
beber la dicha…
poseer los instantes fugaces de la vida,
capear el temporal,
ser en la playa un naúfrago consciente
de la profundidad ignota que encierra,
cual caverna atávica, el misterio de un futuro impreciso.
Más allá...
muy lejano...
muy remoto...
donde  aguarda la sonrisa final
de mi existencia.

.
Haydée Norma Podestá
Rosario, 20 de noviembre de 2007

Santa Fe, Argentina
Del libro inédito "Realidad y proyecciones"

lunes, 29 de noviembre de 2010

IX


Desde un sideral azul lejano
eterno
me saludo
y al ir abriendo el zoom de  una conciencia cósmica
me veo más real más nítido y humano
rotundamente cierto.
Y aquí en mi pequeña versión de carne y hueso
los pies sobre la tierra
tribu de uno
camino y camino.
¡Mi reino por un café con leche y medialunas!
La ciudad empieza a arder
y mi corazón se calma.
Estoy llegando al fin
pero quisiera
que este viaje durara mucho tiempo
de modo quevoy a casa
pero por el camino más largo
es decir
dando la vuelta alrededor del Universo.

Jorge Bodnar
Poeta rosarino

jueves, 25 de noviembre de 2010

CONCIENCIA

Para mi amigo Julio César Forcat

¡Poeta! Brindo porque es posible a los hombres y mujeres de esta Vida transitar senderos espirituales diversos y paralelos al mismo tiempo.

Entonces
llegué al país donde se amurallan
todos los espejos
y la Vida
te devuelve sólo
lo que quieres ver.

Descansé sobre un tropel
de arañas en sus cuevas,
envuelta por los hilos
de seda de sus babas
para contener los gritos
roncos de mis voces
desprendiendo a mi alma
de sus miedos.

Un río de miel y leche
me abrevaba
y comía del fruto de los huertos
mientras un león envejecido
y dos tigres jóvenes hambrientos
se tendían a mis pies
casi casi, como muertos.

Atravesé la selva de temores
que sembraba de piedras
mis caminos
y vi una luz azul
que refulgía
en el fondo de ese túnel
de la Nada.

Descalcé mis pies
para posar mis plantas
en la hierba hollada
en otros pasos
y sentí subir por mis arterias
la savia frutal
que me conmueve.

Desnudé cuerpo y alma de ataduras
ceñidas como sogas ríspidas de esparto
y mojé mi mano
en la frescura rumorosa
de las aguas
en tanto ese viejo salmodiar
de las campanas
tañían en sus bronces el reclamo
de tantas horas vacías en el mundo
mortal de mis espantos.

Desperté renacida en mis cenizas
para volver a caminar senderos
renovados a mis ansias de ternura
mientras el abrazo germinal del cosmos
engendraba en mi vientre
un niño nuevo.

-Me di vuelta a mí misma
de adentro hacia fuera
para volcar en todas las criaturas
este amor que me rebalsa
y me encarna,
en su latido espiritual
al Orbe pleno.-

Entonces
se rompieron todos los espejos
viéndose  mi vida,
simplemente, como era:
un canto de amor al Universo
donde yo no soy yo
sino mi hermano
por quien se justifica
toda mi existencia.

Haydée Norma Podestá
Rosario, 24 /11/ 10
Santa Fe, Argentina
Derechos reservados



martes, 23 de noviembre de 2010

UNA ARAÑA

Está allí
instalada en mi escritorio,
invadiendo un tibio hueco.
Está allí
espiando mis movimientos
con sus furtivas miradas.
Está allí
explorando con las sombras,
de su morada, el entorno.
Está allí
cuando la noche se apropia
de las horas de mis días.
Está allí
guardada de mi presencia,
¿pensando  que no la veo?
¿Podrá pensar, presentirme,
reconocer mi silueta cuando la invado de luces
al despertar de mi sueño?
¿Podrá saber
que es imán con que atrae  mis ojos?
¿Podrá conocer los sueños
que cada noche recito
para que se vayan cumpliendo
mientras voy por mis senderos?
¿Podrá pronunciar tu nombre
susurrado en los espejos
para empañar con mi aliento
la memoria  de tus besos?
¿Sabrá ella que obliga
de mi cuello, el movimiento
con que la busca mi vista
para saber sus secretos?
No sé cuándo ni cómo vino.
Pero está allí y la dejo.
Tal vez su destino sea
acompasar mis desvelos
mientras desgrano las horas
vacías de tu presencia...
mientras la araña las llena
desde el fondo de su hueco.

Haydée Norma Podestá
Rosario, 23/11/10
Santa Fe, Argentina.
derechos reservados

jueves, 11 de noviembre de 2010

SIETE PAJARITOS

Siete pajaritos
y la luna llena.

Una rama en péndulo
-sombra irregular-
mecida en el viento.

Una rama en péndulo...
Loca hamaquitea
azotando al cielo
un tropel de hermanas
que juegan
fantasmas de brisas
que, lentos
se aplacan.

Siete pajaritos
en la luna llena
y una rama en péndulo.
Sombras de la noche,
las ramas los duermen...

Del vientre estrellado
el tibio sosiego
va tumbando al viento.
El silencio extraña
del piar, los cantos
en la umbría negra.

Siete pajaritos
y la luna llena...
Siete pajaritos
en mi rama nueva.
Siete pajaritos
¡y mi vida plena!

Haydée Norma Podestá
Rosario, 07/08/08
Santa Fe, Argentina
Del libro inédito "Realidad y proyecciones"

miércoles, 10 de noviembre de 2010

LARGA ESPERA


Ocho y treinta...
espero un poco…un poco más…
lejos, suenan las campanas de la iglesia…
larga espera.
El canto de un zorzal pincha sus  notas
en los ladridos informes de los perros.
El bosquecito de pinos
se estremece
con el canto interminable de un hornero,
en tanto
en trepidante traqueteo,
pasa un tren,
una moto cruza las vías…
Ésas que se pierden al oeste
donde mi sol de amor muere
en tu océano
día tras día.
El teléfono suena impertinente…
La vida de todas las mañanas me reclama;
me desvisto de mi piyama lila,
calzo el vaquero viejo en la cintura,
busco la musculosa blanca con puntillas
y las alpargatas negras
vencidas de andar y desandar las calles
húmedas de fronda
de mi barrio.
Y comienzo a irme, lentamente,
lentamente...
Lentamente…
Hacia el olvido.

Entonces, llegas en el sol,
y nos amamos
-amontonamiento informe nuestras ropas
sobre el piso-
misteriosamente unidos
por instinto
por deseo
por pasión
o lo que fuera…
¡No me importa ser loca y la locura
de amarte enfebrecida!
Mi cuerpo de mujer pulsa vibrante
el susurro apremiante de tus voces
hilvanando urgencias de amor
en vívidas caricias,
amontonando torbellinos de palabras
que dejan sin palabras mis sentidos…
y esta presencia tuya-
masculina presencia-
que no entiendo por qué…por qué…
a mí, que soy rebelde
me domina.
Tengo que nombrarte…
Sentir nombrarme…
Unir los nombres
en una cópula de amor
que rasga el aire
saltando las barreras infinitas.
Así me calmo y me relajo;
me vuelvo a vestir,
salgo al sol de mi mañana,
 le hago un guiño al cielo,
río a pleno pulmón,
aspiro el aire
y me pierdo –feliz- en la cotidiana obligación
de cada día.


Haydée Norma Podestá
Rosario, 16/10/06
Santa Fe, Argentina
Del libro inédito “Realidad y proyecciones”

domingo, 7 de noviembre de 2010

SENTIMIENTOS

"Lo que vivimos queda en nosotros y con quienes compartimos nuestra existencia, aquello que aconteció será recordado.Lo que no se ha vivido se queda sin memoria, ni siquiera puede ser olvidado".
Edmundo Panay Lazo ("Memoria de tiempos de colegio")




pájaros de fuego me invaden la memoria
donde campanas nostalgiosas golpean sus badajos.
se abre un cráter misterioso donde caigo
hacia el pasado enmohecido
de tanta sal
de tanta lágrima
vertida.
aúlla un tropel de lobos en jauría hambrienta
desgarrando los últimos recuerdos
de la pasión desollada en cada noche
en cada despertar
en cada luna llena
mientras el cántaro de tus palabras
se desborda
en miedos.
y ante la desolada estepa donde yacen
los silencios de los tiempos compartidos
se estrellan las inciertas notas de tu canto
de sirenas
mientras me debato entre las sogas
que me sujetan al mástil de mi vida
para no volar en errantes mariposas
hasta tus mismas huellas.
encamino mis pasos por las sendas
de un destino que no sabe de tus pasos
porque te han cortado las piernas
y las manos
y hasta la misma lengua
y ya no puedes gritar al infinito
que regresas por el camino
de mi huerto
para amarme hasta la misma muerte
y aún
mucho más...
más allá de ella.

Haydée Norma Podestá
Rosario, 7 de noviembre de 2010
Santa Fe, Argentina
Derechos reservados