amado mío...
como una gota de agua
llego a vos cada mañana
para perderme en los mares de tu alma...
como una gota de agua
me derramo en las horas de tus días
para perderme en cada instante de tu vida...
como una gota de agua
desciendo en el polvo del camino
para perderme en las huellas de tus pasos...
como una gota de agua
absorbida en la sed de algún desierto
me pierdo en la arena de tus tiempos...
como una gota de agua
marcando el relieve de tu rostro
absorbo la sal de tus sudores...
como una gota de agua
tintineando sobre tu cuerpo
me pierdo en la lluvia que te empapa...
como una gota,
pequeña, minúscula perla de agua,
paso desapercibida
en el mundo real que te rodea...
pero está, amor,
en cada suspiro vital de tu existencia...
amada mía...
eres esa gota de agua,
minúscula, chispeante, persistente
que viene desde la pila bautismal
a mi existencia.
Haydée N. P./ Jeme M.B.
viernes 30 de octubre de 2009
lunes 28 de septiembre de 2009
ANCESTRAL

Feliz el hombre que a su tierra vuelvey en casa solariega repone su fatiga
en tanto rondas de ancestrales duendes
rescata imágenes lejanas y queridas.
Ignotos recovecos, ensueños del olvido,
las risas de la infancia, amores que se fueron.
Excéntrico bagaje, del tiempo prisionero
que libera el alma en un breve suspiro.
¡Ay, quién pudiera volver
a vivir de viejo
donde naciera niño!
_____________________
Haydée Norma Podestá
Fisherton, 22/01/08
sábado 26 de septiembre de 2009
UN SOL DE MEDIANOCHE

La noche viene con el verso en las entrañas
haciendo un poema de amor entre las carnes...
Esos rasgos que escribimos sin descanso
son grabados por tu cuerpo y por el mío...
No hay silencios que habiten en el alma
y el verbo se genera sin fatiga...
La oscuridad se presenta luminosa
cuando el amor la ha llenado de destellos...
Un nuevo sol va habitando el horizonte;
tú y yo, solos los dos, y el infinito.
Jeme Mazzetti Burga
viernes 25 de septiembre de 2009
TU DOLOR...MI DOLOR...

Por la simbiosis esencial de nuestras vidas
quiero que me traspases tus penares;
no es dolor sentir la herida de tus males
sino gozar contigo esas heridas.
En la mística conjunción de nuestras almas
por ósmosis es mío el sufrimiento;
quiero que me traspases tus penares;
no es dolor sentir la herida de tus males
sino gozar contigo esas heridas.
En la mística conjunción de nuestras almas
por ósmosis es mío el sufrimiento;
verte sano para vivir la vida, quiero;
reir, brotando el brillo en tu mirada.
Así, en juventud espiritual nacemos,
a este mundo, cada madrugada;
ígneo holocausto de amor nos ofrecemos
en el sagrado altar de nuestras almas.
Porque día a día, al desandar senderos
vamos anudando iguales tramas.
Haydée Norma Podestá
Fisherton, 25/09/09
domingo 20 de septiembre de 2009
PENSANDO...
Hoy me quedé pensando,
amor,

en la muerte del tiempo.
En ese cronos sombrío
más allá de la vida.
La muerte que nos sepulta
-vacíos, inermes,
sentimientos fenecidos-
en la terca rasura
de la que, a veces,
nos retorna el olvido.
Entonces, a algunos elegidos,
caballeros andantes
de la idea escrita,
los vomita
a perpetuarse en el presente
de otros, que no olvidan.
Cultura.
Memoria colectiva.
Hoy estamos, vos y yo,
aquí, poetas de esta vida,
soñando juntos, amor,
iguales sueños perdidos
de tantos...¡tantos!...
amantes que ya han sido.
Mañana...
no sé...
Quizá la misma muerte
que nos separe, nos una,
en ese tiempo en sombras
más allá de la vida.
Haydée Norma Podestá
domingo 6 de septiembre de 2009
COLORES
Amarillos de sol
fueron los días de mi infancia.
Poco a poco
se abrió el naranja de mi juventud
¿Quizá me vaticinaba
un punto de equilibrio
en mi vida?
Debo preguntarme
cuántos fueron los equilibrados momentos
de tantas situaciones transitadas,
mientras mi mente las envolvía
en los violáceos velos
de la elevación suprema.
¿Acaso se gestaron mientras avanzaban
en ese azulceleste cielo,
que miraba soñadora,
a la sombra de la parra englorietada,
inocencia tendida de espaldas
en el pasto verde de la huerta?
Ya en ese mismo instante
se proyectaba
mi maternidad rosácea,
tan deliciosa y ansiada.
El rojo de la pasión engendrante
de mi continuidad en el tiempo que vendrá,
por el balbuceo de mis infantes
quedó postergado...
largos años...
hasta que estalló en el fuego bermellón
del ser adulto.
Hoy, coqueteo,
entre el plata
del reconocimiento de los otros,
el marrón de mi atavismo planetario
y el inmaculado blanco de la paz
de las cosas realizadas...
pero jamás
jamás
el negro
-ausencia de vida-
o el gris
-resignación de la vejez-,
aunque comprenda todos los matices que entre ambos delimitan,
tendrán espacio
en mi vida.
Haydée Norma Podestá
Rosario, 07/ 09/ 05
fueron los días de mi infancia.
Poco a poco
se abrió el naranja de mi juventud
¿Quizá me vaticinaba
un punto de equilibrio
en mi vida?
Debo preguntarme
cuántos fueron los equilibrados momentos
de tantas situaciones transitadas,
mientras mi mente las envolvía
en los violáceos velos
de la elevación suprema.
¿Acaso se gestaron mientras avanzaban
en ese azulceleste cielo,
que miraba soñadora,
a la sombra de la parra englorietada,
inocencia tendida de espaldas
en el pasto verde de la huerta?
Ya en ese mismo instante
se proyectaba
mi maternidad rosácea,
tan deliciosa y ansiada.
El rojo de la pasión engendrante
de mi continuidad en el tiempo que vendrá,
por el balbuceo de mis infantes
quedó postergado...
largos años...
hasta que estalló en el fuego bermellón
del ser adulto.
Hoy, coqueteo,
entre el plata
del reconocimiento de los otros,
el marrón de mi atavismo planetario
y el inmaculado blanco de la paz
de las cosas realizadas...
pero jamás
jamás
el negro
-ausencia de vida-
o el gris
-resignación de la vejez-,
aunque comprenda todos los matices que entre ambos delimitan,
tendrán espacio
en mi vida.
Haydée Norma Podestá
Rosario, 07/ 09/ 05
sábado 5 de septiembre de 2009
TU VOZ

Tu voz
apenas susurrada en mi oído.
Tu voz
tan suave y con cadencias infinitas.
Tu voz
con ese marcado sonido de la jota.
Tu voz
acelerando el pulso de mi sangre.
Me miro en tus ojos
y tus palabras
subyugan el pulso de mi carne.
Anidas mis manos en las tuyas
y el murmullo de tu traviesa voz de niño grande
juguetea un mensaje de amor
acelerando
el loco ritmo cardíaco,
galopando
los sensibles canales de mi alma.
Tu voz
que envuelve en su música mis sienes.
Tu voz
que acompasa mis palabras.
Tu voz
estremeciendo mi cuerpo de jazmines.
Tu voz...
mágica voz que me atrapa
en ese punto indescifrable
donde soy tuya
y me amas.
Haydée Norma Podestá
Fisherton, 05/ 09/ 09
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