lunes, 3 de octubre de 2011

CHAT

Se asustó cuando vio su figura reflejada en el fondo del monitor. Parecía la imagen de un fantasma.
¿Cuánto tiempo hacía que no apagaba la computadora? No podía precisarlo. Reconocía que fue un movimiento involuntario, un gesto inconsciente el que la llevó a mirarse las manos que parecían como incorporadas al teclado.
Sintió sed y decidió ir a tomar agua...casi sin pensarlo, cerró la máquina.
Se mareó al levantarse. No había comido nada durante todo ese tiempo. No tenía noción ni del día ni de la hora. Las piernas le dolían de tanto estar sentada. Miró sus tobillos, siempre tan delgados; ahora le impresionaron por lo hinchados.
Cuando quiso caminar, tuvo que apoyarse en las paredes...Hacía unas horas él le había dicho algo sobre la falta de alimento para el alma y los zombies. Intentó sonreir. Ella parecía un zombie en ese momento.
Se arrastraba hacia la cocina, cuando su imagen se reflejó en el espejo grande del comedor. Le impresionó lo que veía...debía haber adelgazado tres o cuatro kilos de golpe. La piel estaba gris, su rostro ojeroso, sin brillo los ojos y perdida la sonrisa. ¡Sólo su pelo seguía hermoso, con las ondas rebeldes de todos los días!
"¡Dios mío! ¡Qué me he hecho!"- pensó. ¿Cuántas horas hacía que estaba detrás de la PC? "A ver, calculemos".
Primero abrió su perfil para buscarlo a él... aún no estaba. Entonces la llamó el profesor de Lenguas Clásicas desde Portugal. Intercambiaron los clásicos saludos y logró hacerla reir un rato con su buen humor permanente. Pensó "¡Qué viejito tan simpático! Siempre jovial a pesar de sus ochenta años y un montón de achaques".
Volvió a buscarlo en el perfil...no conectado.
Leyó algunos mails. ¡Cuántos se habían acumulado! Llamó a todas sus amigas; chateó con ellas hablando las naderías de siempre.La llamó Choli por teléfono...su amor de chateo hacía dos días que no se comunicaba. Logró ocupar una hora de su vida tratando de levantar el ánimo a su amiga.(Y en mí, ¿quién piensa?). El pensamiento le pareció egoísta e impropio de ella. Siempre había vivido resolviendo los problemas de los demás. Era cierto que no lo buscaba, pero funcionaba como un imán que atraía a todos los que necesitaban contención y consuelo.
Después chateó un rato con su nieta. Intercambió poesías con un poeta chileno; fotos de Cataratas y Antártida con su primo Carlos.
En ese rastrear personas, buscó a su amigo más fiel del mundo abstracto del chateo; lo vio conectado y decidió no interrumpirlo. Sin embargo se quedó con la sensación de que lo necesitaba, de que quería oir las palabras del hombre que había logrado cambios en su persona con sus consejos. Pero, estaba su numerosa prole reunida con él en el país y además le había comentado que tenía mucho trabajo pendiente pues en unos días se ausentaba por semanas debido a sus actividades. Por eso se alegró cuando fue él mismo quien la llamó y pudieron conversar un rato. Lo que no podía precisar era si esta charla fue después de que su amor lejano la llamara...¿O sucedió antes?...¡Cómo se había trastocado la sucesión del tiempo!
Apareció su amiga Susana  desde Usuhaia para avisarle que en dos días  estaba por la ciudad...No había organizado nada para recibirla...y no faltaba mucho para festejarle su cumpleaños, acontecimiento  anual que reunía  a las viejas amigas y que este año le tocaba preparar a ella...Se sentía como fuera de la realidad de las cosas cotidianas...más aún, le pesaban en el cuerpo y en el alma. Para pasar las horas, leyó más mails que le sabían a cosa inútil; constató su perfil innumerables veces (¡seguía desconectado!); chateó con otras personas, familiares y amigos que entraban y salían  de ese monitor que la tenía prisionera, hipnotizada...
¡Ahora sí! ¡Llegaba el pedido de su amor para estar juntos en ese mundo virtual que la fagocitaba!
El corazón le dolió al cerrarse como un puño de ansiedad comprimida. Después comenzó a golpear desacompasadamente...
"¿Por qué- se preguntó- a mí, que soy rebelde por naturaleza este hombre me conmueve, me domina?¿Por qué despierta esa ternura que quisiera poder atravesar distancias para acariciar su pelo, besar su rostro bebiendo gota a gota su tristeza?¿Por qué esa necesidad visceral de devolverle la sonrisa, de deshacer su ceño siempre adusto, de jugar con sus manos a inventar pájaros en el aire?
"El chat no está considerado comunicación humana". Los argumentos dados por la profesora del curso que estaba haciendo  volvieron a su mente.
No es comunicación humana...se escribe  una pantalla, pueden verse gestos y adivinar tonos de voz, pero mediatizados por la tecnología, no hay proxemia...contacto de piel a piel..."¿No es comunicación humana?" Ella conocía su imagen únicamente sentada frente al monitor; pero  podía acurrucarse entre sus brazos, perderse en su mirada, sentir su ternura... en ese mundo imaginario que los contenía cada vez que conversaban...aunque no pudiera compartir el calor de sus manos ni la fuerza de los abrazos ni el roce de las caricias. Pensó ..."¿Por qué se había enamorado con ese metejón adolescente?"
Soledad...Soledades... Vacíos de amor. Necesidad de sentirse amada...
La habían conquistado sus palabras; hallaron eco en su alma de mujer sin edad.
Pero debía reconocer que toda ella se estrellaba contra la prudencia reflexiva de él...Que la nombraba "amor"  y marcaba tiempos de espera; que escribía "te quiero" pero mencionaba largos caminos para cumplir etapas; que parecía requerirla como a una amante y luego le daba el trato de una amiga.
Agua y fuego. Eso eran.
Ella siempre fue fuego; apasionada, ardiente, luchadora, buscando la línea de frente donde se dan y reciben las pedradas.
Él parecía el agua; sereno, reflexivo...Mas el agua siempre termina dominando al fuego, apagándolo, dejándolo sin su sentido de ser...

Tambaleóse otro poco hacia la cocina, abrió la heladera y se vació lentamente una botella de agua fría sobre la cabeza. El agua corrió por su pelo, entró en su boca sedienta de besos, bajó entre sus senos acariciándolos, corrió por sus piernas y se frenó en el piso.
Miró por casualidad el reloj. ¡Veintidós horas de su vida prendidas al chateo! ¿Y cuántas más los meses anteriores?
El sol comenzaba a enviar su luz rosada detrás de la ventana.
Amanecía.
Un día nuevo amanecía.
Se metió bajo el agua tibia de la ducha, se frotó muy fuerte con las toallas, formó con sus dedos los rulos en el pelo mojado, se calzó su viejo vaquero en la cintura, la remera blanca con puntillas, sus alpargatas de andar y desandar las calles de su barrio, bebió un café amargo y fuerte a las apuradas, abrió la puerta de su casa y se perdió en la vida real que la esperaba con sus sorpresas de todos los días.
Atrás quedaba el ojo gris de la pantalla de una computadora vacía.

Haydée Norma Podestá
Revisión del original del año 2006
Rosario, 4 de octubre de 2011(Día del cumple de Mario Escalante ...¡¡¡Feliz cumple, Marito!!!)
Derechos reservados

6 comentarios:

Haydée Norma Podestá dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manuel Maria Torres Rojas dijo...

Tu texto, mi querida Haydée, es lo mejor que he leído sobre el mundo de la "no comunicación virtual" En lo que a mí respecta, me hallo en un proceso de reflexión sobre el perjuicio que puede estar causando a mi escritura las normas "de etiqueta" sobre la reciprocidad entre los bloggeros y sus comentario...¡No sé, no sé!
Aprecio enormemente tus comentarios y reflexiones. En otros casos...¡qué valor atribuir a cosas del estilo de "Me gustó tu blog...pásate por el mío..."!
Un abrazo cómplice y fraternal

Haydée Norma Podestá dijo...

Mi querido Manuel María...tal vez por lo mismo que vos decís sobre los comentarios, es que yo los hago desde lo que me impactaron o lo que me recuerdan. Por otro lado, a mí me gustan tus escritos "endeveras", como dicen mis alumnos.Mi hijo menor tuvo una caída de su moto por una pérdida de conocimiento; nos turnamos para cuidarlo; lo tuvieron que operar del brazo derecho y antes de eso estabilizarlo.Así que cuando llego a casa apenas si tengo ganas de hacer las cosas para tenerla ordenada y me voy a acostar porque estoy muy cansada.Por eso ando leyendo muy poco los blogs.Un beso y un abrazo. Haydée

Haydée Norma Podestá dijo...

Ah, se me pasaba...muchas gracias por tus comentarios, Manuel María... para mí son muy valiosos.

Haydée Norma Podestá dijo...

Chelo Álvarez dijo en"Publimentar1"

Me alegra saber que tu hijo va mejor, y con respecto a esa mesita felicitarte por tan estupendo relato que nos haces, lo has descrito de tal manera que he cantado sobre la mesa, he jugado con vosotros, y hasta he sentido el aroma del té y de las uvas que dejaba tu madre.
A veces la pérdida de un objeto se lamenta más por el valor sentimental que por lo económico, pero nada se puede hacer, salvo recordarla con tanto cariño como tu has hecho.
Besos amiga.
Chelo.

Haydée Norma Podestá dijo...

María Rosa Leoni dijo en "Publimentar 1"

Cuentas, relatas, nos dices. Nos haces sentir como si la perdida de la mesa fuese mia, lo senti como propio logras lo que todo escritor sueña lograr, penetrar con sus letras en el alma del lector!n gracias!!
Me alegro que tu hijo esté mejorando
besos