domingo, 19 de junio de 2011

19 de junio de 2011 -DÍA DEL PADRE, en ARGENTINA

Un hermoso homenaje de JUAN DE DIOS PEZA, que dedico a  César Augusto Podestá, mi padre biológico, muerto a los 48 años, por un tétano mal tratado; a mi papá del corazón, Victorio Faggiani, que fue padre, abuelo y bisabuelo durante 43 años en mi vida,en la de mi hermano y en nuestras familias;  a mi hermano Pirucho, a mis hijos Luis César y Germán , a mi yerno José Luis, padre en el afecto, a todos los PADRES de mi amada patria y a todos los papás del mundo que cada día se levantan con el corazón gozoso, a pesar de las dificultades de la vida, para velar por sus hijos, más allá de la edad que estos tengan.

¡¡¡FELIZ DÍA DEL PADRE!!!


Yo tengo en el hogar un soberano
único a quien venera el alma mía;
es su corona de cabello cano,
la honra es su ley y la virtud su guía.
En lentas horas de miseria y duelo,
lleno de firme y varonil constancia,
guarda la fe con que me habló del cielo
en las horas primeras de mi infancia.
La amarga proscripción y la tristeza
en su alma abrieron incurable herida;
es un anciano, y lleva en su cabeza
el polvo del camino de la vida.
Ve del mundo las fieras tempestades,
de la suerte las horas desgraciadas,
y pasa, como Cristo el Tiberíades,
de pie sobre las horas encrespadas.
Seca su llanto, calla sus dolores,
y sólo en el deber sus ojos fijos,
recoge espinas y derrama flores
sobre la senda que trazó a sus hijos.
Me ha dicho: «A quien es bueno, la amargura
jamás en llanto sus mejillas moja:
en el mundo la flor de la ventura
al más ligero soplo se deshoja.
»Haz el bien sin temer el sacrificio,
el hombre ha de luchar sereno y fuerte,
y halla quien odia la maldad y el vicio
un tálamo de rosas en la muerte.
»Si eres pobre, confórmate y sé bueno;
si eres rico, protege al desgraciado,
y lo mismo en tu hogar que en el ajeno
guarda tu honor para vivir honrado.
»Ama la libertad, libre es el hombre
y su juez más severo es la conciencia;
tanto como tu honor guarda tu nombre,
pues mi nombre y mi honor forman tu herencia.»
Este código augusto, en mi alma pudo,
desde que lo escuché quedar grabado;
en todas las tormentas fue mi escudo,
de todas las borrascas me ha salvado.
Mi padre tiene en su mirar sereno
reflejo fiel de su conciencia honrada;
¡Cuánto consejo cariñoso y bueno
sorprendo en el fulgor de su mirada!
La nobleza del alma es su nobleza,
la gloria del deber forma su gloria;
es pobre, pero encierra su pobreza
la página más grande de su historia.

Quisiera el cielo que el canto que me inspira
siempre sus ojos con amor lo vean,
y de todos los versos de mi lira
estos dignos de su nombre sean.
Siendo el culto de mi alma su cariño,
la suerte quiso que al honrar su nombre,
fuera el amor que me inspiró de niño
la más sagrada inspiración del hombre.
Juan de Dios Peza

lunes, 13 de junio de 2011

13 DE JUNIO - DÍA DEL ESCRITOR

Hoy se celebra el Día del Escritor en mi patria, la República  Argentina, como  homenaje al  poeta cordobés Leopoldo Lugones, quien nació  el 13 de junio 1874 en Villa María del Río Seco. Fue autor de “La Guerra Gaucha”, “Lunario Sentimental” y “Crepúsculos en el Jardín”, entre otras obras; además fue fundador de la Sociedad Argentina de Escritores y director de la Biblioteca Nacional de Maestros.

Este día representa, por lo tanto,  una  fecha  muy importante para homenajear a los creadores literarios en nuestro país, a todos los que , día a día y a lo largo de nuestra historia, contribuyeron y contribuyen  con su pluma a las letras argentinas, desde cualquier lugar que cada uno lo haga.


¡¡¡FELIZ DÍA DEL ESCRITOR PARA TODOS!!!


Y, para deleite del espíritu, comparto con mis compañeros de vocación, estas dos pequeñas joyas debidas a la inspiración de


Leopoldo Lugones

LA TARDE CLARA

En el jagüel, más trémulo, la rana
Repercute sus teclas cristalinas.
La noche, por detrás de las colinas,
Su ala de torvo azul tiende cercana.
No acaban de decir "hasta mañana",
Locas de inmensidad las golondrinas...



LA NOCHE PURA

Floreció, con la lluvia, en los jardines,
El cándido jazmín de primavera.
La noche, cual profunda enredadera,
Cuaja también en luz claros jazmines...

miércoles, 18 de mayo de 2011

¡¡UNA NUEVA ETAPA DEL CAMINO!!




 





Hoy doy gracias a la vida...
por haber nacido a ella
porque tuve una mamá que me deseó y me quiso
por haber tenido un padre extraordinario
porque cuando mi papá murió, la vida me regaló otro padre  que nos cuidó hasta muy viejito
porque tengo tres hijos maravillosos, muy buenas personas, que son mi vida y a los que adoro
porque tengo dos nueras y un yerno que me quieren y a los que amo
porque tengo tres nietos para alegrar mis días
porque también Ginni, Sofía y Tango me quieren y se sientan a mi lado
porque tuve una infancia muy muy feliz, de juegos y vagabundeos por mi barrio
porque desde siempre me llevo bien con mi hermano y su familia
porque tuve tíos y tías importantes para mi niñez
porque amé mucho y fui amada
porque tengo un montón de amigos y amigas de todas las etapas de mi vida;  a unos sigo viendo y a otros recuerdo con mucho cariño
porque pude enseñar a muchos chicos y a muchas chicas y hoy me siguen llamando ¡seño! y nos encontramos y los veo hombres y mujeres felices
porque entro a la escuela y aún siguen mis alumnos más pequeños corriendo a abrazarme
porque conocí  gente muy valiosa en el Normal, en la facu, en el gremio, en las escuelas, en los talleres de arte y literarios, en la federación, en los blogs, en internet, en mi barrio...¡¡¡en la vida!!!
porque vivo en el mismo barrio en el cual nací y en la misma casa que proyectó mi abuela paterna
porque tuve algunos grandes dolores pero siempre me sobrepuse a ellos
porque tengo mucho mucho mucho amor alrededor mío
porque puedo cumplir mis sueños y mi vocación de escribir
porque tengo FE y creo en Dios
¡¡¡porque soy feliz!!!
PORQUE HOY CUMPLO UN AÑO MÁS ...

¡¡¡MUCHAS GRACIAS A LOS QUE COMPARTEN MI VIDA!!!
HAYDÉE

domingo, 15 de mayo de 2011

UNA PUERTA...

Juan no supo cómo ni por qué  llegó a la puerta. No parecía una puerta común. Parecía muy antigua, con ese aire de desgaste de las cosas viejas. Extrañas cariátides de amorfos seres rodeados de arabescos que simulaban un mensaje cifrado, la rodeaban.
Una fuerza poderosa lo había ido arrastrando hacia ella en ese atardecer que ya agonizaba en brazos de la noche. El senderito de piedras,  desgastado por otros pasos anteriores a los suyos, se quejaba mientras avanzaba hacia la portada. Sus ojos estaban prendidos al extraño fulgor azulado que emanaba de las hojas cerradas, sintiendo esa fascinación que provocan algunas serpientes en sus futuras víctimas.
A su alrededor un paisaje desconocido se desdibujaba en las crecientes sombras de la noche. Sin embargo, parecía ir cobrando límites más precisos a cada metro de camino recorrido. Algunas cosas comenzaron a resultarle familiares.
¿No era ese roble con sus gruesas ramas extendidas similar al que trepaba de niño? ¡Hasta parecía que de una de sus ramas colgaba balanceándose la hamaca que le hiciera su abuelo!
Su abuelo. Ese hombrecillo callado, con una combinación de tristeza y dulzura en sus ojos claros, cuyos brazos eran el refugio seguro cuando lo atormentaba su orfandad materna.
Como contraluz, la sombría imagen de su abuela se corporizaba a un lado del camino.  La abuela Cata, una mujer dura a quien la lucha por la supervivencia en un medio hostil había endurecido aún más su ceño. ¿O tal vez fuera el dolor por la temprana muerte de su hija?
Juan no podía recordar en qué circunstancias había fallecido su madre. Intentó infinidad de veces traer al presente de su memoria esos días de su primera infancia, pero una pesada lápida pétrea impedía aforar a los recuerdos. Cuando ya encontraba vanos los esfuerzos, desistía preguntándose con amargura por qué causa sucedía esto.
Ya estaba cerca de la abertura. La mano, independiente de su voluntad de no abrirla, se posó sobre el picaporte y lo giró.
Al principio la puerta se resistía, como deseando impedir su paso…Después, con un chillido semejante a un llanto ahogado, giró sobre sus goznes y se abrió completamente.
Una ráfaga con olor a las flores podridas de los cementerios le abrasó la cara.
Sus ojos  se desorbitaron, se le heló la sangre en su garganta ahogándolo como un nudo corredizo en el cuello de un ahorcado y el borbotón de los recuerdos olvidados le atropelló el cerebro. Se destrabaron los cerrojos de la memoria y cayó muerto en el mismo instante en que la respuesta a la muerte de su joven madre se instalaba en su presente final.

Haydée Norma Podestá
Rosario, 12 de mayo de 2011
derechos reservados

sábado, 14 de mayo de 2011

PREGUNTA FUNDAMENTAL

¿Qué se hace cuando se tienen ganas de huir del entorno cotidiano?

domingo, 8 de mayo de 2011

EN CAMINO

"La cerca inconclusa" de Haydée Norma Podestá, óleo, 1974.

Rueda el auto su monotonía
mecánica
mientras los dorados otoñales
se deslizan
por presencias sucesorias de árboles
inmóviles
en la fresca geografía
matinal.
Un sol pálido
como masa de pan sin horneadura
esconde su vergüenza
tras las nubes,
haciendo más descolorido
el paisaje.
Como una pátina velosa
cubre las cosas
que se acercan
y se alejan
antes de que la mirada
pueda retenerlas.
Pasan
y me dejan
como se va la vida
con sus años,
llevándose los sueños,
descabezando realidades,
fundiendo en la maraña
de los tiempos
los hechos que conforman
la existencia.
Cada rodar de las ruedas
me acerca
a mi destino nuevo.
Cada rodar de las horas
me aleja
de mi historia vieja.
Los silencios,
las risas compartidas,
las caricias de amor,
alguna lágrima
y esa amalgama de emociones
que en mi sangre late
y me conforma
como forman mis huesos
mi presencia.
Como la serpiente que abandona
la vieja piel que ya no sirve,
la muchacha que fui
quedó perdida
en el arenal del tiempo fenecido.
Ahora soy esta mujer de piel cansada
riendo la misma risa cantarina;
con algunos sueños menos por delante
pero intacto...
¡mi gozo por la vida!

Haydée Norma Podestá
Buenos Aires, 7/5/2011
Buenos Aires, Argentina
Derechos reservados

jueves, 28 de abril de 2011

MI CALLE

Donado y las vías, en el barrio de Fisherton, Rosario, Santa Fe, Argentina. Ésa es la localización de mi casa, la que me permite salir a la amplia vereda con los palos borrachos...árboles que reemplazaron a los plátanos de gruesos troncos grisáceos con manchas de corteza marrón, que cobijaron las correrías de mi infancia, con los amigos del barrio, mientras los padres conversaban sentados en la puerta de la casa, los atardeceres de verano.

La luna marca un sendero
entre los palos borrachos.
Agorería de sombras que conjuran a mi alma.

La luna traza un camino
entre la fronda y la calle.
La luna brilla su espejo indiferente a mi danza
pues voy bailando mis penas
bajo la noche estrellada,
despertando a los recuerdos que van sesgando la calma.

Las copas con flores rosas
en la umbría, vierten magia
pues son rosas negras las flores
-cicatrices de las ramas-

La calle tiene en las vías
su cicatriz costurada.
La cicatriz de mis penas
es una vía obturada...
Un camino sin salida...
Una ilusión que se escapa...
Un sueño que se diluye
como se muere esta noche entre las manos del alba.

Senda de palos borrachos
que aprisionan las veredas.
Vía que intenta una fuga
traicionada por barreras.
Trazo inmóvil de mi calle
que se refugia en mis ojos
y a mi vida se encadena,
¡como se amarran las cosas
con los cerrojos del alma!

Haydée Norma Podestá
Rosario, 28/4/11
Derechos reservados