viernes, 30 de septiembre de 2011

HEIDI

Heidi
cinco para las seis no hay otra hora
tampoco capaz de abrirse al amor
bajo tu vientre ...

Heidi
cinco para las seis no hay otra hora
para nacer a la vida cada día
para todos sus instantes ...

Heidi
cinco para las seis no hay otra hora
para despertar con los ojos del amor
en tus pupilas ...

Heidi
cinco para las seis no hay otra hora
para sonreir infinitos de ternura
en tus labios complacidos ...

Heidi
cinco para las seis no hay otra hora
para que empiece a caminar con tus pasos
y con mis manos dibujes arabescos en el aire ...

Heidi
cinco para las seis no hay otra hora
mejor que la aurora entre gotas de rocío ...

préstame los rayos de sol entre las hojas
para saludar a nuestro amor cada mañana ...


JEME MAZZETTI BURGA

 

viernes, 23 de septiembre de 2011

UN INSTANTE




Lo esperaba sentada debajo de la sombra del montecito; la mirada, baja y perdida en ensoñaciones, descansaba sobre el agua clara del arroyuelo. Percibí el chasquido de una rama. Un instante después sentí su aliento ardoroso sobre mi nuca. Me dí vuelta con la sonrisa oliendo a felicidad, cuando dos manos atenazaron mi cuello… Ahora mi alma navega aguas abajo sobre una violácea flor de jacarandá.

Haydée Norma Podestá
Rosario, 23/9/11
Santa Fe, Argentina
Derechos reservados

jueves, 22 de septiembre de 2011

HOMBRE EN LA TINA

                                                                por HUMBERTO DIB

Humberto Dib es un escritor al cual llego a través de un comentario en mi blog. Y me maravillaron sus cuentos breves pero muy jugosos para disparar la reflexión. Me parecen apropiados para trabajar con adolescentes- por lo menos los que he alcanzado a leer- porque , además de las actividades pedagógicas propias del Área Lengua, sirven para hacerlos pensar, analizar,debatir, argumentar y debatir las ideas de cada uno sobre el cuento. Y plasmarlos también a través de otros lenguajes literarios, artísticos y teatrales.

Al pasar por el cuarto de baño, Clara vio a su marido sumergido en la tina; estaba cubierto de espuma y lucía una dichosa sonrisa que le iluminaba el rostro. A su lado tenía una mesita sobre la cual había colocado una lámpara con luz tenue y una copa de vino blanco. Su cabeza descansaba sobre la toalla y tenía las manos apoyadas en los bordes de la loza. Clara dio dos golpecitos en la puerta y- sin esperar ningún permiso- entró al baño. Caminó hacia él que ya le extendía los brazos. Se agachó, le tomó el mentón y dejó allí un beso. Al darse vuelta para salir, con el codo, hizo caer la lámpara adentro del agua, así que tuvo que esperar a que él acabase con aquellos horribles espasmos para salir-desconsolada, claro está- a pedir ayuda a los vecinos. Ya se lo había advertido: No sigas viendo a esa mujer…y tampoco lleves aparatos eléctricos al baño.

sábado, 17 de septiembre de 2011

LA CIUDAD DE LAS SOMBRAS



Atardece en la ciudad recostada hacia el este. Las primeras luces se van encendiendo como pidiéndose permiso una a la otra. Pronto, un parpadeo de guiños luminosos puebla la lejanía hacia el oeste, como chispas rebeldes de ese sol que va muriendo su agonía cotidiana para desconocernos tras el horizonte…Ya no regalará su luz brillante, y cada día más caldeada de primavera, hasta la mañana…El transcurrir de las horas acompañará  a las sombras nocturnas y los habitantes del paisaje urbano irán cambiando lentamente para ir desapareciendo las familias y los amigos en la búsqueda de sus sitios de reposo, dejando paso a las bandas de adolescentes noctámbulos que van poblando las esquinas, con la botella de cerveza en la mano y el orín pronto contra las paredes.
Camino las calles de empedrado grueso que conforman el paseo recuperado sobre la costa del Paraná, en los terrenos que pertenecieron a un ferrocarril que ya es historia irrecuperable, porque se desmembraron las instalaciones portuarias de esta Rosario que en algún momento fue considerada importante puerto, granero del mundo. Tanto ha cambiado la fisonomía de la zona que ya casi no reconozco la Estación Rosario Central, cabecera de los trenes que iban hacia los pueblos y ciudades de mi provincia . Ahora funciona en ella La Isla de los Inventos, una de las zonas dedicadas a los niños y niñas, que componen el Tríptico de la Infancia. Durante muchos días de mi niñez y de mi adolescencia pasé por esta estación cuando llegaba o me iba del centro de la ciudad hacia Fisherton en los trenes que me depositaban en la parada Kilómetro Nueve, a cuya vera está mi casa natal. El trepidar de sus ruedas en las vías es parte de la música que acompasó mi niñez y que debe haberme servido más de una vez de repetida canción de cuna para lograr mi sueño. Tanto tengo ese sonido incorporado a mis células que ya ni lo siento cuando pasa algún tren carguero protestando su canción de hierro y se incorpora armónicamente a los restantes ruidos de la casa.
Los adoquines están húmedos de lluvia y roban para lucirse los colores de las luces encendidas. Etérea belleza que, con la complicidad del agua, los transforma por unas horas de absurdas Cenicientas en mágicas princesas que indefectiblemente desaparecerán a la medianoche…en este caso determinada por la evaporación de la llovizna. Desando los metros que nos faltan hacia el restorán que nos llama refugiado en  sus paredes de vidrio, desde las barrancas del río, con  pasos cansados; hoy he andado todo el día corriendo de una actividad hacia otra completamente distinta y mi cuerpo me reclama un asiento …¡¡¡mi reino por una silla!!, pienso parafraseando al rey inglés.
Un poco más adelante, mi hija Adriana, con Raquel y Lili van charlando y riendo despreocupadamente, cuando la intervención de un cuidacoches bastante fumado, que les extiende un trapo en el piso para que no se mojen los pies en los charcos, con una reverencia mímicamente principesca, las detiene por la sorpresa y me permite alcanzarlas.¡Qué fácil resulta regalar un gracias y una sonrisa al grotesco improvisador de galantería en esta noche empapada de neblina convertida por efecto de no sé qué mágico conjuro en castillo de hadas por unos instantes!
Llegamos a Flora y elegimos una mesa contra el río. La pared de vidrio  finge ser inexistente y me siento inmersa en el paisaje de la costa, como si yo misma integrase ese contraste de césped y flores de los jardines con el pastizal y los árboles de la orilla.
Una cabellera de sauces y álamos oculta la línea irregular  donde el agua desdibuja la tierra y detrás de la oscuridad de sus sombras me permite adivinar el cauce del río que se desliza lentamente hacia su sueño de ser mar.
Mientras esperamos que nos sirvan la cena, mi mente se fuga de la realidad circundante y se sumerge en la felicidad de los recuerdos en tanto desaparece el piso de cerámicos para enraizar mis pies en la tierra que me sostiene conectando la savia de mis venas con esas otras venas cuya sangre recorre otro cuerpo en otro lugar y en otro tiempo… ¡No poder visualizar la simultaneidad de las acciones!
Las luces lejanas del puente a Victoria sostienen mi mirada perdida en las evocaciones, como fulgores remotos, que poco a poco van concretándose sobre un cielo casi inexistente, porque un buque de gran calado interrumpe con su silueta el desleído paisaje de fondo devolviéndome a la conciencia del momento presente. Viene flotando como suspendido en el aire, con sus luces reflejadas sobre las ondas calmas, en medio de la mortuoria oscuridad nocturna, rodeado de tanto silencio afuera que pareciera un fantasma de expediciones perdidas en los tiempos deslizándose sobre el agua neblinosa. El brillo y el bullicio de adentro me despiertan del todo al mundo real que me rodea y me detengo a penetrar los contrastes que me ofrece este entorno que me contiene.
Más tarde, Adriana me deja en casa para traspasar, fantasma viva, la soledad de mis paredes.
Por suerte ya amanece…

Haydée Norma Podestá
Rosario, 17 de setiembre de 2011
Derechos reservados




"ENCUENTRO Y DIFUSIÓN DE ARTE Y POESÍA” Ciclo de Septiembre, Octubre y Noviembre 2011


¿De qué se trata?
Es un espacio interdisciplinario para la promoción y difusión de  los poetas, escritores y artistas plásticos que quieran difundir sus obras.
www.lahojadelpoeta.blogspot.com

Es un Ciclo de tres Encuentros (seis anuales) un sábado por mes, de 16.30 a 20.30 Hs
Luego de habernos encontrado durante los meses de abril, mayo y junio, los poetas, escritores y artistas plásticos volvemos a compartir un nuevo ciclo de encuentros el 24 de septiembre, 22 de octubre y 26 de noviembre ,para finalizar en diciembre con cena show, festejando el primer año de vida de este proyecto.

         En cada uno de ellos, se dará lugar a las siguientes actividades:

·        Presentación de libros.

LOS ESCRITORES QUE PRESENTEN LIBROS TIENEN A SU DISPOSICIÓN  LA VENTA DE SU OBRA DURANTE TODO EL AÑO. 

·        Lectura de poemas de los presentes.
·        Difusión de talleres de escritura.
·        Difusión y/o presentación de revistas y publicaciones de las distintas organizaciones, clubes, asociaciones o talleres de poetas.
·        Presentación del artista plástico invitado y sus obras.

PARA LOS ARTISTAS PLÁSTICOS TENEMOS LUGARES DE EXPOSICIÓN GRATUITA, LUEGO DE SER PRESENTADOS EN EL EVENTO.

·        Presentación de documentales.
·        Finalmente  elegimos el “Poema Destacado” y menciones especiales votado entre todos los presentes en el evento: escritores, poetas, editores, artistas plásticos y profesores de Lengua y Literatura

DOS MENCIONES (SI CORRESPONDIERE) ADEMÁS DEL POEMA DESTACADO, ELEGIDOS POR LOS POETAS Y ESCRITORES PRESENTES.


LA COMISIÓN DEL EVENTO PREMIARÁ UN POEMA  AL FINALIZAR EL CICLO (EXCEPTUANDO A LOS GANADORES DEL "POEMA DESTACADO”) 

 LA ENTREGA DE PREMIOS Y MENCIONES SE HARÁ EN LA CENA SHOW EN DICIEMBRE. 


 

Cuatro horas  para compartir, entre charlas, cafés, arte y poesías y fundamentalmente difundir nuestras producciones literarias y artísticas.

Harán posible este Encuentro las publicidades en “La Hoja del Poeta”  donde tendrán lugar de manera gratuita los poemas de todas partes del mundo y de diferentes lugares de nuestro país.
El costo de participación variará según la categoría en la que se inscriban.

Lugar del Encuentro: San Lorenzo 1949, Bar Cívico
Día: 24 de septiembre
Hora: 16.30 a 20.30
Rosario - Argentina

Inscripción abierta
0341- 4616433 _ Myriam 155760306
0341 – 153236221 _ Ana María (luego de las 13 hs)
laragor@yahoo.com.ar




APÓYENOS PARTICIPANDO, SOMOS POETAS Y ESCRITORES INDEPENDIENTES
GENERANDO UN ESPACIO ABIERTO E INTERDISCIPLINARIO PARA TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES
DISPUESTOS A COMPARTIR SUS PRODUCCIONES.
 
EL PROYECTO TIENE ADEMÁS PROPUESTAS FUTURAS PARA TODOS LOS ESCRITORES Y POETAS
QUE LAS DAREMOS A CONOCER EN LA MEDIDA
EN QUE PODAMOS IR CRECIENDO CON EL APORTE DE TODOS.

 
LOS ESPERAMOS GUSTOSOS DE COMPARTIR CON USTEDES ESTE ESPACIO
Y GRACIAS POR PROMOVER Y DIFUNDIR EL ARTE Y LA LITERATURA.
 

 SALUDOS DEL EQUIPO DEL ENCUENTRO
 
ANA MARÍA DAVIOU
ALBERTO VEGA
HAYDEÉ PODESTÁ
STELLA MARIS SCIARRATTA
MATILDE ALBERTO PALAZZOLO

                                                 MIRIAM GORVEIN
                                                   Idea y dirección
INSCRIPCIÓN ABIERTA

Rosario 2011

martes, 13 de septiembre de 2011

Presentación del libro "LA DIOSA FÁLICA"

del escritor JULIO CÉSAR FORCAT.

el próximo día jueves 15 de setiembre del 2011 a las 19.30 hs en la sala "C" Alcides Greca del Centro Cultural Bernardino Rivadavia, San Martín 1089, Rosario, Argentina.

La presentación estará a cargo del escritor Guillermo Ibáñez y de la escritora Ana María Russo quienes se referirán a la obra que se presenta.

“La intención de estos relatos es promover el despertar de la conciencia en la iluminación budista, por lo cual estas narraciones deberían denominarse jatakas, palabra sánscrita que designa a las enseñanzas de Buddha impartidas en forma de cuentos o parábolas”; así describe el autor su obra compuesta por ocho cuentos. Auspiciado por Tekhne Impresiones, La Diosa Fálica, cuenta con ilustraciones de María Cristina Duarte.

La entrada es libre y gratuita.

20110614073334-30-09-10-170julio.jpg

Julio César es mi amigo desde los días de estudio en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional del Litoral (actualmente Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Rosario)..."allá lejos y hace tiempo", cuando todos nuestros sueños estaban intactos. Y aunque mi pertenencia espiritual es hacia el catolicismo, podemos sentarnos, cena de por medio, a conversar y a compartir nuestras ideas...como cuando éramos muy jóvenes y volvíamos en el mismo ómnibus de la facu a nuestras casas.
Julito, espero poder estar presente; pero ausente o allí el jueves, sabés que siempre te deseo la mejor buena suerte!!!

lunes, 12 de septiembre de 2011

DEMASIADO TARDE

Lloviznaba tenuemente. Detrás de la grisácea corporeidad de las diminutas gotas de agua todo el paisaje se veía desleído, como si una mano gigantesca hubiese querido borrar la silueta de los árboles y de las vetustas construcciones de ladrillos rojo- amarronado, a las apuradas. Ninguna presencia humana se percibía en el entorno.
Saltando por sobre los charcos, el joven llegó a la estación exactamente a las cinco y dos minutos de la tarde. Lo supo con certeza porque miró su reloj pulsera. Fue también en ese instante preciso en que descubrió con desazón que el tren ya había partido. Las ventanillas estaban cerradas y los andenes vacíos. La posibilidad de llegar a tiempo a su destino se desvanecía en la premura del maquinista por partir.
Miró a su alrededor. ¿Y si intentase encontrar un taxi? Sabía que sí o sí necesitaba llegar a esa cita. ¿Qué sucedía? ¿Todos habían partido ya de la vieja estación hacia el único bar céntrico del poblado? Porque la ausencia de los mismos era notable.
Comenzó a transpirar; lo sentía en las palmas de las manos. Recorrió con la mirada la estación buscando algún teléfono después que hubo descubierto con una mueca de disgusto que  se había olvidado el celular. Encontró uno solo y descompuesto.
Salió a la calle de ripio que bordeaba la plazoleta sucia y descuidada que envolvía a la desamparada estación ferroviaria. Tal vez algún vecino aceptase llevarlo sólo hasta el pueblo vecino desde donde podría conseguir un ómnibus. ¡Tenía que llegar esa misma tarde! Nada. Nadie. Un pueblo desolado en el abandono de su soledad.
Ahora ya no le transpiraban sólo las manos; sentía todo el cuerpo empapado en gélido sudor. ¿Cómo llegaría a tiempo? Toda su vida futura dependía de esa cita pactada semanas antes.
Sintió un dolor en el pecho…Se ahogaba…
Una sombra humana se deslizó dentro de la estación. Algo como el chirrido de una ventanilla al levantarse lo llamaba. Girando lentamente sobre sí mismo, comenzó a avanzar hacia el andén.
El dolor era insoportable; pensó que iba a morir. Soltó el portafolio y llevó las manos al corazón. Supo que iba a morir… ¡Jamás podría llegar!
Cuando iba desplomándose hacia el suelo, sintió el pitido del tren que entraba en la estación. Entonces recordó que su viejo reloj adelantaba una hora. Demasiado tarde.
Las gotas de sudor se mezclaron con la lluvia mientras el pueblecito se animaba y unas siluetas se le acercaban presurosas.
Demasiado tarde…

Haydée Norma Podestá
Fisherton, 25/8/11
Derechos reservados