miércoles, 1 de julio de 2009

LAS FLORES EN MI VIDA


Imagen bajada de Internet

LAS MARGARITAS

Me agradan las margaritas.
Mamá se llamaba Margarita de segundo nombre. Cuando éramos chicos nos cantaba una canción que había aprendido de mi abuela Rita y que, a mi vez, yo les cantaba a mis hijos cuando los acunaba
"Hay una flor en el campo
que es una flor muy bonita;
si no es ni marga ni rita
las dos juntas sí lo son,
es la margarita de mi corazón.
Deshojando margaritas
me quieres mucho, poquito y nada;
deshojando margaritas
robarás mi corazón."
Cuántas veces, al despuntar la adolescencia, cuando mi madre no nos veía, junto con mis amigas robábamos sus margaritas para, ingenuamente inquirirle a sus pétalos - pobres pétalos inocentes de todo vaticinio -si el objeto de nuestros primeros suspiros nos quería. Qué terribles desilusiones cuando la respuesta era un no. Crédula inocencia en las predicciones de amor de una flor que agonizaba destrozada a nuestros pies.
En nuestro jardín siempre hubo margaritas; no recuerdo tiempo sin sus flores de pétalos blancos y dorado centro que, al pasar un dedo sobre él, nos regalaba el oro de su polen. También siempre hay margaritas en mi jardín, aunque ya perdí la costumbre de preguntarles si me quieren mucho, poquito o nada.
Ahora, cuando florecen, como sé que a mi amor le agradan tanto como a mí, lleno jarrones con sus cabecitas blancas perdidas entre hojas de hiedra o de otros arbustos, combinadas con hojas rojas o veteadas de amarillo, para que sean mensajeras de mis sentimientos al ingresar a casa.
La vida enseña que el amor tiene muchos matices, pero que, fundamentalmente el amor de pareja, es una planta que debe regarse todos los días, pues de lo contrario se muere poco a poco. También se aprende que esta forma del amor se construye entre dos; no sirve que uno solo sea el que ame porque entonces se transforma en indiferencia o en sufrimiento...y deja de ser amor.
Me gusta el verde lustroso de sus hojas, formando matas; descubrir cuando van saliendo los tallos con los botones de las flores y verlos empinarse un poco más cada día hasta que comienzan a abrirse y madurar en la flor.
Me gustan los campos de mi provincia cuando se cubren de margaritas salvajes o las veo asomarse en las cunetas de los caminos salpicando de manchas albas el verde de las gramillas.
¡Margaritas de mis ilusiones! Ya no tienen que contarme sus secretos de amores...ya robaron mi corazón, mi apasionado corazón de eterna adolescente.
Haydée Norma Podestá

5 comentarios:

Yoel Ventura Rivera dijo...

creo que a las personas que sabemos vivir la vida, va haber muchas cosas que van amarcar nuestras vidas, pero cosas positivas.
las flores son hermosas, yo en la puerta de mi casa tengo un jardin y alli siembro muchas flores, en primavera florecen, y adornan de alegria y hermosura mi casita.

Yoel Ventura Rivera dijo...

amiga mia me anime a seguir tu blog, porque es muy interezante y muy pronto hare un enlace en mi pagina de los mejores blogs de sudamerica y te enlasare a usted.
saludos desde huanuco peru.
yoel "el poeta del ocaso"

osmide dijo...

HoLA hAYDE SON HERMOSOS TUS POEMAS CARIÑOS

osmide dijo...

hOLS HAYDEE SON HERMOISOS TUS POEMAS OSMIDE

Haydée Norma Podestá dijo...

Muchas gracias amigos, Yoel y Osmide, por el aliento que significan sus apreciaciones. Gracias por leerme y hacerme sentir conectada a sus sentimientos a través de las sensaciones que mis palabras pueden despertar. Un beso.Haydée