EDMUNDO PANAY LAZO
Veinte Años dejan huella compartida
La huella de la ausencia no va sola
la siente el que la lleva y el que queda…
Uno hace la distancia en el camino
otro hace el tiempo con la espera…
Mas los dos igual distantes
van haciendo derroteros de añoranza
de nostalgia anudada al ensueño del retorno.
Son recuerdo permanente
los dos ríos de mi tierra
que descienden de la cima
y pasean como calles
cual dos viejos viajeros
que hicieron en el valle
su morada permanente.
El remanso sensual de eternidades
de los hijos que nacieron
a la sombra del chirimoyo florecido
sigue haciéndose adulto día a día
hasta que llegue la hora en que nosotros
miremos nuestros rostros en el nadir envejecido
de las noches de una playa sin retorno.
Y los jirkas:
y el jirka pensativo
y el jirka vigilante
y el jirka reposante.
Cada uno en su costumbre de siglos.
Interminables como la hora de los vientos
que no cesan tarde a tarde.
Vientos buenos que no dañan
la costumbre de amistad que hay en el alma
ni siquiera se entrometen
en la vieja entraña del descanso
en la banca de la plaza …
Esos vientos de mi tierra
son los que amo
son los vientos
imposibles de olvidar con la distancia.
Esos vientos que se vienen cual alegre carcajada
en la noche de bohemia,
Esos vientos convertidos
en la dulce melodía
de un chimayche enternecido.
Esos vientos
que traen la palabra del amigo recordado,
del barrio que creció en los ojos
haciendo un arcoiris con las manos,
el mensaje que se abriga acá en el pecho
y termina los silencios vespertinos,
de las flores sin abrigos y sin sueños.
Esos vientos que calientan en el alma
el fragor de vida nueva.
Esos vientos que dibujan fantasías
en el cielo de los niños.
Esos vientos saludaron mi retorno
esa tarde que mis ojos desde el aire
avistaron tu damero engrandecido a la distancia
tierra mía.
Cuanto de mi amor en la distancia
El canto que dejé en la esquina de Huallayco
anunciaba noche a noche mi mensaje de retorno.
Hoy los niños que crecieron
me sonríen o me miran extrañados.
Y los brazos se levantan
deteniendo mi trajín entre las calles.
Los abrazos que se aprietan
con afecto interminable.
Un taurisho que canta a la distancia.
El corazón que amenaza estallar en el latido
volcándose en los ojos
perlados de rocío.
No me atrevo a preguntar por los ausentes
solo sé que los extraño desde adentro:
Es la hora del silencio aquí en mi pecho…
Tú has seguido creciendo en tu seno
y en el fuego de tu vientre
en tu plana superficie interminable
en los ojos del viajero a su retorno
en las manos del obrero sin trabajo
en las aguas de tus ríos sin sus peces
en la lampa del campesino sin su tierra
en tus calles derechas sin mis pasos,
tu seguirás creciendo
aun cuando mis pies
no lleven el polvo de tu suelo,
tu seguirás avanzado
y sintiendo el calor de nuevos hijos,
mientras que mis ojos
ausentes de tu cielo, de tus jirkas, de tus calles
tienen la mirada hueca
como el alma vacía, sin tu huella …
Cuanta falta me haces tierra mía
Huánuco eterno, intenso y verdadero
solo es posible vivir bajo tu cielo …
sábado, 6 de febrero de 2016
jueves, 14 de enero de 2016
ESTÁS EN MIS BRAZOS
Estás en mis brazos
estás en mis sueños
estás en mis horas
que abrazan tu cuerpo
que besan tus labios
y vibran contigo ...
Y viven contigo
todas mis caricias
mi pasión mis besos
mi fuego que abrasa
mi ternura inmensa
que cada mañana
reposa en tus labios
Y están conmigo
tu manos que amantes
recorren mi rostro
dibujan mi cuerpo
y sienten mi piel
Estoy en tu alma
que vive y que late
por una caricia
por un beso intenso
que te haga sentir
el amor intenso
que corre en mis venas
Estas en mis ansias
en mi pecho ardiente
que palpita pleno
sintiéndote amor
Hoy siento tu boca
unida a mis labios
que envueltos
de tiempo
se juran amor
Tu sientes mis besos
recorrerte toda
mientras tu sonrisa
mi mirada envuelve
Tus sueños tus cantos
mis risas mis versos
los juegos de niños
que hicimos los dos
Nos amamos siempre
desde que nacimos
mas si no supimos
lo sabemos hoy
Ahora estamos juntos
sonrisa a sonrisa
mirada a mirada
llamando al abrazo
que una nuestros cuerpos
por la eternidad ...
JEME MAZZETTI BURGA
sábado, 2 de enero de 2016
LUZ DE LUNA
La luna llena en el cielo
simula a la noche, día.
Empalidecen estrellas
junto a la luna dormida.
Las sombras fingen figuras
de asombrosa geometría.
Suspira la luna llena
y la calma se ilumina.
¡Ay, lunita de las penas!
Dame un manto de olvido.
Quiero recorrer la senda
con la inocencia de un niño.
¡Ay, luna de mis amores!
Alumbra la noche mía...
Quiero desandar alegre
el destino de mi vida.
La luna me guiña un ojo
cómplice de mis suspiros.
Envía un rayo que besa
mis ilusiones perdidas.
La luna acuna mi alma
de esperanzas renacida.
Un horizonte a lo lejos...
¡La luna lo ilumina!
simula a la noche, día.
Empalidecen estrellas
junto a la luna dormida.
Las sombras fingen figuras
de asombrosa geometría.
Suspira la luna llena
y la calma se ilumina.
¡Ay, lunita de las penas!
Dame un manto de olvido.
Quiero recorrer la senda
con la inocencia de un niño.
¡Ay, luna de mis amores!
Alumbra la noche mía...
Quiero desandar alegre
el destino de mi vida.
La luna me guiña un ojo
cómplice de mis suspiros.
Envía un rayo que besa
mis ilusiones perdidas.
La luna acuna mi alma
de esperanzas renacida.
Un horizonte a lo lejos...
¡La luna lo ilumina!
HAYDÉE NORMA PODESTÁ
Rosario, 1/1/16
jueves, 10 de diciembre de 2015
DOLOR
Hoy la
soledad abruma.
Entreteje
la telaraña de sus cantos de sirena
inmovilizando
la sangre en las arterias.
Todo en mi
cuerpo se detiene.
Hasta el
órgano vital
pausa un
latido
bajando el
pulso.
Un suspiro
se escapa
y en el
leve rastro de su aliento
galopan los
dolores que arrastro
desde el
fondo del tiempo
por mi
senda.
Agonizo en
la suma de las horas
interrogando
los por qué
a mi
materia.
El alma es
inmortal.
No sabe de
espinas ni gemidos.
Las células
de mi ser terrenal
son las que
vibran
en el diapasón
discordante
que me
aturde.
Hoy ví los
rostros sonrientes de los otros,
los que
fueron elegidos.
Los que
compartieron su alegría
en la
ignorancia
de que mi
corazón
sangraba
gota a gota.
Empapo mi
índice
en la
caliente sangre que coagula
para escribir
en la frente de los ángeles
mis
delirios y mi deseo de no ser más en esta vida.
De diluirme
en el éter
que
circunda este pobre cuerpo
que casi no
respira
para poder
dormirme
en el
abrazo de la tierra
donde
volveré a ser polvo
y cenizas.
Hoy
llegué a la
cumbre
de mi pena
y ya no
deseo estar viva.
Pero mañana
saldrá de nuevo el sol,
la noche
devendrá en día
y seguiré
caminando
mi camino
con la
máscara falaz de una sonrisa
en tanto
espero
el momento
final de mi destino.
La vida
late a pesar mío
y debo
vivirla
día a día.
Haydée
Norma Podestá
Rosario,
9/12/15
martes, 20 de octubre de 2015
FRENTE AL DÍA
Media mañana...
Parpadeo interrogante
al nuevo día que me abraza...
Y en la soledad de mi alcoba
resuenan los clarines del recuerdo,
las trompetas agudas de la memoria.
¿Por qué no podemos
desandar senderos?
¿Refugiarnos
en el instante mismo
en que el dedo de la felicidad
nos toca?
El horizonte es una línea incierta
en la incierta longitud
de nuestras vidas.
Falaz concepción geométrica
que siempre se nos escapa.
Impulso desatador de vida
que va desenredando
la madeja del destino...
hasta el nudo final...
corolario de la historia
que vivimos;
última lágrima de la ilusión
perdida.
Haydée Norma Podestá
Rosario, 20/10/15
domingo, 30 de agosto de 2015
SENTIMIENTO
.para Jeme
Abrió la mañana
sus rosáceos pétalos del aire.
Una nube solitaria
apenas besa la inmensidad celeste
del alba.
En la calma casi tangible
que me guarda
presiento
el cerco amante de tus brazos
y la ternura de tu beso
en mi rostro
como una inmutable marca
de posesión
eterna.
sus rosáceos pétalos del aire.
Una nube solitaria
apenas besa la inmensidad celeste
del alba.
En la calma casi tangible
que me guarda
presiento
el cerco amante de tus brazos
y la ternura de tu beso
en mi rostro
como una inmutable marca
de posesión
eterna.
Haydée Norma Podestá.
Rosario, 30 de agosto de 2015
Rosario, 30 de agosto de 2015
martes, 28 de julio de 2015
BRINDIS EN OTOÑO
Preparé las copas
porque te esperaba.
Las secas hojas del otoño
me ilusionaban tu presencia,
presentida
intangible
imaginada
en largas noches sometidas
a la paciencia del tiempo...
el que se fue,
el que anhelaba
cada anochecer
y cada madrugada.
Preparé las copas
para tu regreso,
prometido
en la dorada estación
de nuestras vidas.
La que te traería
en el danzar postrero
del follaje mustio.
Tendí mis manos de ilusión
hacia el camino
y vertí el vino
para esperarte junto
al tintineo
de las copas,
del abrazo y de los besos...
Pero la muerte
apresuró las horas
y te ofreció ella
el último brindis
con un largo beso
entre el glacial invierno de su abrazo.
Las secas hojas del otoño
me ilusionaban tu presencia,
presentida
intangible
imaginada
en largas noches sometidas
a la paciencia del tiempo...
el que se fue,
el que anhelaba
cada anochecer
y cada madrugada.
Preparé las copas
para tu regreso,
prometido
en la dorada estación
de nuestras vidas.
La que te traería
en el danzar postrero
del follaje mustio.
Tendí mis manos de ilusión
hacia el camino
y vertí el vino
para esperarte junto
al tintineo
de las copas,
del abrazo y de los besos...
Pero la muerte
apresuró las horas
y te ofreció ella
el último brindis
con un largo beso
entre el glacial invierno de su abrazo.
Haydée Norma Podestá
Rosario, 28/7/15
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