lunes, 7 de enero de 2013

AMANECER






AMANECER…

En el silencio de los silencios
se cuela la mañana por las sombras;
se estira por debajo de la alfombra,
por el borde de la cama se desliza,
va arrastrándose entre las mantas tibias
donde el aroma de mi piel te nombra.

La noche fundióse  con mis venas
para que luzcan luceros mis cabellos
en una explosión de  fatuos fuegos,
rayos de luz que en tropa de centauros
ardorosos,  en mis ansiosas manos  
se conjuran para rozar gloria de tu cuerpo.

Y descubro el alma de las horas
tendida insomne entre tus brazos
mientras del amanecer un trazo
se desdibuja contra las cortinas
para que pueda aprehender la dicha
de saberme la dueña de tu boca.

En tanto, la vida que despierta
en la garganta dulce de los pájaros,
en el rumor lejano de otros pasos,
en las voces de muchos caminantes,
nos regala la pereza de todos los amantes
en el abrazo amargo de la despedida.

Y te levantas…y me atraes a tu pecho…
rubricando el adiós un largo beso.

Haydée Norma Podestá 
Rosario, 15/12/12
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