domingo, 22 de junio de 2014

JUEGA CON MIS SUEÑOS...


¿Recordás Jeme cuando al despedirte me dijiste "Juega con mis sueños"?


Juega con mis sueños...
los que tú me inspiras
cuando con mis manos
mariposas lilas
desfleco en el aire,
ciñendo los cuerpos,
nutriendo las carnes,
bebiendo los tiempos.
Abrázame fuerte...
no me dejes solo
que en la lejanía
yo me vuelvo loco
si pierdes presencia,
si vistes de olvido
si muy dentro mío
se forja tu ausencia.
Quédate a mi lado...
que la noche es breve
y los días largos.
Deja que mis dedos
dibujen tu cuerpo
y que amanezcan
trenzando tu pelo;
se vuelvan palomas
en el hueco tibio
de mi amor secreto.
Bésame en la boca
la risa de niño
que por ti despierta;
no te vayas nunca
que mi sangre arde
por los rosedales
de tu piel sedosa.
La umbría susurra
gimiendo su goce,
deslizando el alba
la silente calma
que muerde la noche.
Quédate a mi lado.
Con mis sueños, juega.
Abrázame fuerte.
No me dejes nunca.
Bésame en la boca.

Haydée Norma Podestá.

Fisherton, 23/4/14

jueves, 15 de mayo de 2014

SI ACASO TE FUERAS




Seguirá la vida
y tú estarás en mí, presente, muy cerca,
aunque te hayas ido, aunque ya no vuelvas…

Pasarán los años
pero no el recuerdo;
volverá de nuevo otra primavera,

Pasarán los días, los meses,
veranos y otoños, las uvas, las fresas. 

Volverán de nuevo los crudos inviernos,
y seguirás en mí, como lluvia eterna,
como helado viento que del norte venga.

Fluirán los arroyos
con leve murmullo
y cantos de grillos después de la siesta,

Tú, estarás viviendo siempre en mi recuerdo,
estarás en mí, presente, muy cerca,

Yo,te estaré esperando junto a la vereda
aunque te hayas ido… aunque nunca vuelvas…

Autor: Pablo Avendaño Lara

jueves, 3 de abril de 2014

POEMA VII


Desde mis veinte años...

Poema VII
Pasará el tiempo 
del azahar fragante; 
con los ojos secos guardaré tu ausencia.

Pasará el tiempo
de los trigales verdes;
con mi mano mustia te abriré la puerta.

Pasará el tiempo
de las tranquilas horas;
con el cuerpo yermo presentiré tu sombra.

El río ya no canta.
Murmullo interminable,
ahogará las voces,
ahogará sollozos,
cumpliendo en tu ausencia
el fin de mis cenizas.

Ahora
ya te has ido.

Pasará el tiempo...
el de mis manos huecas.
Preso en mi garganta
aún el grito ha muerto.
No hay un vivir sin horas
ni hay un sufrir eterno.

Haydée Norma Podestá.
Fisherton, 18/2/63. 
(En "Cantos rojos. Cantos negros.", inédito)

sábado, 15 de marzo de 2014

PIENSA EN MÍ


Comparto esta bella poesía de SILVIA NEGRELLO


Piensa en mí...
cuando el jardín florezca en primavera
rondando mariposas el ocaso
despertarán las auroras que quedaron
llorando las calandrias su verano.

Piensa en mí...
cuando desayunes amaneciendo los milagros
esos que compartimos junto al fuego
del amor al encontrarnos.

Piensa en mí...
cuando el pecho brinque solitario
ocupando tus espacios los recuerdos
que seguro vibrarás al recordarlos.

Piensa en mí...
cuando estés debajo del árbol de manzanos
robando sus frutos encontrarás mis manos
mi diáfana mirada
besando el silencio de tus viudos labios.

Autoría: Silvia Negrello (Argentina)

jueves, 27 de febrero de 2014

ELLA, M I AMIGA...




Esta poesía fue escrita para mí, en el Juego del amigo secreto, en UHE (Unión Hispanomundial de Escritores) por 
Dalit Rafael Escorcia Marchena. 
¡¡Muchísimas gracias, amigo poeta!!


Ella, mi amiga,
La del nombre hermoso
De muñeca tierna
Que corre, que  canta y que salta
Por aquellas bellas y alegres
Praderas de América entera…

Ella, la misma dama, de ojos
De un mirar profundo
Que al final del mundo
Derrama de hinojos
Clamando a los cielos
Un llanto de abuelos…
Viajeros aquellos
De un mar de zafiros.

Mi amiga, esa dama linda,
Que narra su historia
Desde otros seres, pero…
Es ella misma
Que siente en sus carnes
El látigo cruel que el injusto
Con furia y traición le esgrime.

¡Es ella, esa tierna dama,
Mi amiga, de secreto nombre
Que se esconde bien hondo
En mi corazón de bardo
Que ama su historia…
Y adora  su arte, que brota pujante
Desde el fondo oculto
De  este cuerpo lleno
Que es manantial  de  versos
 Y  otros rosarios de besos
Que hacen de mí un relicario!