lunes, 1 de agosto de 2011

PINCELADAS

Un son de campanas que hablan del tiempo,
el vuelo rasante de alguna gaviota,
la gélida luna brillando en las aguas,
un coro de aullidos buscando esa luna
en noches de otoño, durmiendo en la fronda
de un mítico bosque de pinos y fresnos.

El coro inocente de tímidos niños,
las sendas que parten a mágicos rumbos, 
el canto del agua de algún arroyuelo,
la risa sonora de todos los juegos
de todas las rondas de niñas del mundo
rodando las horas en tardes de estío.

Un gajo de oro de alguna naranja,
la sombra imponente de un viejo castillo, 
trotar de  caballos bebiendo los aires,
la espuma salada de todos los mares,
la áurea marea de un campo de trigo
las manos callosas de ignota artesana.

El trino de un pájaro cantándole al alba,
la noche estrellada que preña suspiros,
el croar de las ranas de alguna laguna,
el sueño tranquilo velando las cunas,
un piar de polluelos en los nidos tibios,
de un antiguo espejo, la imagen más clara.

De todas estas cosas que  ama mi alma,
un poco de todo, un poco de nada,
tomarán mis versos  para las palabras
que enlaza mi amor, cuando se te extraña.

Y en el ritornelo de loca esperanza
buscarán los aires de cada mañana,
cruzarán las pampas, cruzarán montañas,
para susurrarte que mi amor te aguarda.

Haydée Norma Podestá
Rosario, 31/7/11
derechos reservados

domingo, 31 de julio de 2011

AUSENCIA ABSOLUTA


El hombre abrió los ojos, pero la obscuridad era total,… ¿en dónde estaba?, no recordaba nada de las últimas horas. Se puso la mano frente a la cara, pero no lograba mirarla, era la ausencia total de luz. Temeroso se incorporó, aparentemente se encontraba acostado, no sabía si en una cama, un catre o una simple tabla. A tientas tocó lo que debería ser la pared del recinto en que se encontraba, fue deslizando la mano hacia arriba, pero la altura superaba su propia estatura. Con cuidado, arrastró un pie hacia el frente, al sentir que el piso continuaba, dio un paso; repitió la operación, pero antes de terminar lo que sería un paso, percibió que el piso terminaba, se hincó y con la mano fue tanteando el piso hasta que llegó al borde. Lentamente palpó con la mano hacia abajo, lo que pensaba sería una banqueta, pero no pudo tocar el fondo. Dentro de su angustia, trataba de imaginarse la geometría que tendría el recinto.

Desesperado buscaba alguna luz que le indicara la salida de esa zona obscura, no se miraba ninguna claridad. Instintivamente se acercó a la pared y se puso en pie. Lleno de miedo ante lo desconocido, empezó a avanzar dando pasos laterales, con las manos extendidas, como en cruz, intentando aferrarse a ese muro liso e invisible a su vista… Paso a paso…., lentamente….. ¿Qué le había ocurrido?.... Como entre brumas le llegaba algún recuerdo. Había dejado a su novia al salir de la escuela y luego se dirigió a su casa. Lo último que recordaba es que había abierto la puerta de la vivienda y dar un paso hacia el interior.... Ahí terminaban sus recuerdos... Luego de un espacio de tiempo indeterminado, empezaba esa pesadilla…., esa obscuridad, pesada, pegajosa, indescriptible, aterradora. ¡Pero qué torpe!...., no contó las pasos dados desde que se separó del lugar donde estaba acostado,… bueno, no importa, de cualquier forma no se percibe nada,… la nada,…. ¿por qué hablo de la nada?, eso no existe, no es mas que un concepto que indica ausencia absoluta,… ¡pero qué tonto!, no es momento para razonamientos filosóficos, debo salir de aquí,… ¿pero cómo?.... Seguía avanzando,… paso a paso. De pronto su mano palpó el final del muro y una sensación de frío le recorrió la espalda, la saliva se le hizo amarga y sintió deseos de llorar; el miedo le estrujaba el estómago. A falta de otra referencia que le diera cierta seguridad, continuó con la espalda en el muro y dobló en esa esquina.
Nuevamente se hincó a fin de corroborar el ancho de la banqueta, pero ¡oh, sorpresa!, a menos de un paso se mano topó con otro muro, esa era una especie de callejón. ¿Qué debería hacer?, seguir esa dirección, o intentar continuar en el plano de enfrente. Pero algo estaba cambiando, empezó a escuchar susurros, como voces lejanas….. Voces y otros ruidos apagados,… ¿llantos?,….. ¿rezos? La sensación de miedo creció… Empezaba a recordar…. Pero fue tan repentino….. ahora lo miraba con mas claridad…. Abrió la puerta de su departamento… Dio un paso para entrar…. Fue todo tan violento…. Escuchó un estruendo y sintió un golpe en el pecho. Escuchó gritos y llantos y a alguien corriendo. Empezó a caer, a caer a un pozo profundo, obscuro y silencioso. Obscuridad y silencio y luego esa sensación de encierro, sin oriente, sin presente, intemporal. Luego ¡nada!



Sergio A. Amaya Santamaría
Julio 2 de 2011
Ciudad Juárez, Chih.
Méjico

lunes, 25 de julio de 2011

LA MUERTE DULCE

Hace muchos días, tanto como más de dos meses, que me vengo sintiendo cada vez peor. Al principio atribuía mis dolores de cabeza a los problemas de comidas que pudieran afectar a mi castigado hígado.Yo no soy persona de tener dolores de cabeza frecuentes.
La fatiga que vengo sintiendo la achacaba al sobrepeso. Ganas permanentes de estar acostada cuando yo le huyo a la cama como gato al agua.
El dolor de mi corazón pensaba que era el sufrimiento por la ausencia de Edy.(Es notorio cómo lo tengo presente en el pensamiento estos últimos días cuando ya el olvido se estaba instalando en mi nostalgia).
Sólo no encajaba este dolor en mis piernas que no me deja caminar y por el cual debo recurrir muchas veces a la ayuda de mi viejo bastón de caña, herencia de mi abuela Juana. Porque, yo me desgarré la pierna izquierda cuando resbalé hace un mes de la escalera del ómnibus de turismo en Cachi, Salta. Pero estoy yendo religiosamente al kinesiólogo.Entonces me preguntaba ¿Por qué me duelen las dos al punto de que me siento una inválida?
A veces, cuando llegaba en estos meses de frío alguien ajeno a la casa, me decía ¡qué olor a gas! Bien, si hubiese habido una pérdida de gas, ya habría saltado por los aires y estaría explorando otros mundos.Ahora, es evidente que algún olor había al cual  yo me había acostumbrado.
Ya dije que los últimos meses,  la mayor parte fueron días de frío intenso, con algunas temperaturas más agradables en el medio. El calefactor interno acostumbro a prenderlo con los primeros fríos y queda encendido hasta que llegan los días primaverales...pero siempre permanece un ventilete de respiración abierto. No sé quién, cómo ni cuándo lo cerró.Sí sé que he pasado la mayor parte de los últimos días acovachada en mi casa. Como consecuencia, supongo, he respirado demasiado aire poco oxigenado y sí muy cargado de monóxido de carbono...
Hoy desperté sintiéndome muy muy mal...y, por instinto, abrí todas las ventanas de par en par al mismo tiempo que apagaba el calefactor. Y me sumergí en la información de Internet sobre el monóxido de carbono; la muerte dulce que te va intoxicando silenciosamente la sangre...
Me gusta respirar a bocanadas hondas el aire de campo, el aire del río, el aire de mi jardín...pero jamás como hoy, éste me pareció tan delicioso...

 Haydée Norma Podestá
Rosario, 25 de julio de 2011

sábado, 23 de julio de 2011

UN REGALO DE MI POETA AMIGA ELENA CALDERÓN

Me lo enviaste, Elena querida, para el Día del Amigo...recién lo abrí hoy...y me hiciste llorar de emoción...¡¡¡Es bellísimo cómo  compatibilizaste imágenes y música con mis sentimientos!!!
¡¡¡Infinitas gracias, amiga, por tu creación artística de mi "Mensaje"

viernes, 22 de julio de 2011

HOMBRE


Estoy acostumbrado a acostumbrarme
con el insignificante sentido de las palabras
y no sé si el hombre le dio horas al tiempo
o el tiempo horas al hombre.
Estoy libre en mis prisiones,
calma siniestra por escapar
y no sé si los dioses crearon
el mundo para los hombres
o los hombres el mundo para los dioses.
Estoy viviendo mi muerte,
tácito pasillo que aborrece de oscuridad
y no sé si soy yo quien intenta escribir
o escribe quien intenta ser yo.

de su libro "Cronos", agosto del 2000

martes, 19 de julio de 2011

ROBERTO FONTANARROSA

"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nóbel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: «Me cagué de risa con tu libro»."


19 DE JULIO DE 2007 - 19 DE JULIO DE 2011


"Las malas palabras" (1/2)



"Las malas palabras" (2/2)

 
Hay personas que están destinadas a vivir siempre en el recuerdo de las generaciones que continúan el camino de la vida.
Como rosarina y como centralista, no me es ajena la figura del Negro Fontanarrosa ni desconozco su obra como dibujante humorístico, creador de personajes de historieta y cuentista. En mis clases de Lengua, con mis alumnos de Séptimo grado, en la Escuela Particular Nº 1197 "Paulo VI", de Rosario, trabajaba con las historietas de Inodoro Pereyra. Recuerdo que en uno de los cursos, uno de mis alumnos fue a entrevistarlo a propósito de lo que estábamos analizando sobre sus dibujos y textos y , además de atenderlo en su casa con mucha amabilidad, se mostró sorprendido de que una maestra desarrollara contenidos de lengua, ciencias sociales y valores sobre su producción. No soy  la única  que llevó frecuentemente el aula a la vida misma, pero, con el correr de los años, ¡qué dulce recompensa son estas palabras del Negro para la labor silenciosa que , generalmente, realizamos los docentes!
Sin embargo, la primer imagen que tengo de RobertoFontanarrosa, es la de un niñito, de guardapolvo blanco, al que veía salir junto con el curso de mi hermano, cuando yo iba a buscarlo a la salida de la escuela.
Y dejo este recuerdo de infancia como blanca flor a su memoria.
Haydée

jueves, 14 de julio de 2011

MENSAJE




"Hay hechos que quedan grabados de manera imperecedera. Son los que tuvieron una fijación más significativa, que produjeron vivencias más intensas y que generaron mayor repercusión en el transcurso de nuestro acontecer vital." EDMUNDO PANAY LAZO ( "Memoria de tiempos de colegio")

Todas las mañanas
te llega en el viento
un beso etéreo
nacido por vos
y en la melancolía
de la bruma espesa
que cubre tus cielos,
te cuenta mi amor.
Nada hay en el mundo
de mayor ternura,
brillando en tu frente
con un resplandor
que ilumina el día
de tus largas horas
para darte fuerzas
fuera  de mi amor.
Quizás te lamentes
de saberme lejos;
tal vez no te acuerdes
nunca más de mí...
pero en la brisa
que precede al alba
sentirás la tibia
ofrenda de amor.
Te irás durmiendo
mientras yo me muero,
dejando esta vida
vacía de mí,
y quizá un instante,
al cerrar tus ojos,
mi imagen amante
te dirá mi amor.
Porque eternamente
tú serás el dueño
del postrero sueño
de mi ilusión;
porque sos el hombre
destinado a amarme...
aunque ese destino
se llevó tu amor.

Yo te dije "siempre",
"siempre" me dijiste...
más allá de todo,
¡yo te amo, amor!

Haydée Norma Podestá
Rosario, 22/8/10
Derechos reservados