jueves, 14 de mayo de 2009

TU NOMBRE

Miré una estrella
buscando en su brillo fugaz
tu nombre...
mas, sólo titilar perpetuo,
me dijo:
-Aquí no guardo su nombre.-

Pedí del viento a las voces
que tu nombre
corearan...
pero el eco de los vendavales
de todos los tiempos,
respondieron:
-No sabemos su nombre.-

Grité al rugido salobre del mar
que escribiera tu nombre
en la arena...
ni aún del fondo marino
pudo un caracola
resonar tu nombre.

Le rogué a las letras amantes
de todos mis versos
que enlazaran tu nombre...
De ningún poema de amor
se formó en el éter
tu secreto nombre.

¿Quién podría decir con certeza
que sabe tu nombre
si yo guardo en el fondo de mi alma
la música dulce
que forma tu nombre?

Y sonreí a la vida
porque puedes ser
cualquier persona...
Sólo tú y yo sabemos
las letras
que graban tu nombre.

Nadie más, amor...
Quien así lo diga
engaña tu nombre.

Haydée Norma Podestá

miércoles, 13 de mayo de 2009

SOL DE MI EXISTENCIA

Sos la luz de mi vida.
La galáctica
universal esencia
que me nutre,
corpúsculo celular
de mi persona.
Vía Láctea afrodisíaca
de mis nocturnas horas.
Conjunto planetario
de mis órganos
que me mantiene
viva
y me proyecta
al horizonte núbil
de mis sueños.

Te amo
más allá del cosmos-madre
que alimenta ubérrimo
nuestros cuerpos
transfigurando
los gemidos del deseo
en seminal explosión
del alma-carne-espíritu
en el cántaro inmaterial
que nos contiene.

Tus alfaréricos dedos
me modelan
pulsando cada punto sensorial
de mi estructura
vibrando los cristales de mis ansias
en el coral concierto envolvente
de tus propias ansias
de mi néctar.

Sos el sol de mi existencia.
Lucero de mis madrugadas.
Luz abrasadora
incandescente hoguera
de mi vida.

¡Te amo
más allá del universo!

Haydée Norma Podestá

PRESENCIA COTIDIANA

Trajino las horas de la casa
y te descubro en todos
sus rincones.

Estás en ese aroma de las sábanas
que al tender la cama
revive tu presencia.
En la tibieza amiga de los mates
me contiene el calorcito
de tus manos.
Aletea mi prisa, como pájaros
alistando el nido,
para que al regreso
te reciba acogedora casa
y se vuelva hogar
frente a la estufa,
cuando me abrazas.
Te imagino llegar sonriente
reclamando un beso
para sentarte después
-la charla intrascendente
me desgrana las novedades de la calle-
mientras tus finos dedos
toman los cubiertos
y saboreas lentamente la comida
que te preparo
condimentada
con este amor
que me desborda el alma.
Floreces en la rosa
roja de la cerca
y canta tu presencia
el agua que corre de la ducha
salpicando mi cuerpo estremecido.
Te encuentro en el amanecer
y en el ocaso,
cuando el lucero
se cuela por las ventanas.
En el aire que respiro;
en la calma
cuando aquieto mis corridas
y me siento a pensar
en nuestras noches...

Trajino
de mi vida las horas cotidianas
para descubrirnos,
amor,
en todos los rincones
de la casa.

Haydée Norma Podestá

PROMESA A MÍ MISMA

Me prometí
no cortar el pelo
hasta llegar a Lima.

¿Te imaginás,
amor,
el largo de mi cabellera
si cuando muera
no he unido jamás
tu océano
y mi océano?

Haydée Norma Podestá

domingo, 3 de mayo de 2009

IRME...

Me levanta la mañana
con el febril ritmo enmohecido
de las horas...
Dejo el abrigo de las mantas
para saltar al día rutinario
de una esposa.
Cubro el hueco de mi cuerpo
arropando tu presencia,
intentando eternizar
ese aroma hembril
que te enloquece...
Alisto el desayuno,
elijo tu camisa,
dejo en el baño unas toallas...
Me envuelve mi susurro
diciéndome ¡te amo!
Te dejo un beso en la frente
como en un relicario.

Me desgarro del vientre de la casa
y me voy a la diaria rutina
de mis cosas.
Me voy de a poco.
Me voy, amor,
como quedándome.

Haydée Norma Podestá

MUJER PÁJARO

Pájaro mujer...
Mujer pájaro...
Sujeta a la tierra,
libre en el aire.
¡Libre!

Incontables veces
las llamas purificadoras
del dolor
consumieron mi esencia
terrenal...
Entonces bajaba
hasta las sombras
- y más allá aún -
para renacer,
mujer pájaro,
Ave Fénix tutelar,
de las cenizas
incandescentes
de mi nada...
Asomándome sobre el abismo
de las voces
y conciencias,
reviviendo
en el mundo natural
que me da fuerzas...

Nacer de nuevo
cíclica naturaleza;
ser, una vez más,
mi propio yo
transformando mágicamente
- renuevo y vibración-
esta esencia vital
que me contiene.

¡Nacer de nuevo!
Cada día...
cada hora...
cada instante...
Besar el sol,
zambullirme en el vientre
de flamígero volcán
llama perpetua viviendo
por encima
de la muerte.

Haydée Norma Podestá

sábado, 2 de mayo de 2009

PAZ

Camino a tu lado
la otoñecida alfombra de las hojas
mientras
la sensación cálida de tu mano
en la mía
diluye en el cristal de la mañana
el cúmulo ensombrecido
de oscuros presentimientos...
Un sol imberbe
nos roza apenas los cabellos
refulgiendo
en la auriargenta luz
de nuestras cabezas unidas
cuando hacia mí te inclinas
para robarme un beso.
Entonces siento
que en leves pompas negras
la fragilidad de mi dolor
se esfuma
y me posee un arco iris florecido
preanunciando
nuestras primaveras
porque en el amor reverdecemos
cada compartido amanecer
entretejiendo
nuestros destinos.
El duende rosáceo de la alegría
de saberme tuya
destrenza de sus dedos
la azulina tristeza
que me invade
cuando te presiento lejos.
Y mi tintineante carcajada
te sorprende
hundiendo el brillito de tus ojos
en la cómplice picardía de los míos
porque en esta mañana
de tu vida, de la mía, de la nuestra,
rubricamos el amor de nuestras almas,
testificando al mundo
de los hombres
que es posible el amor
pues nos amamos
por encima de todo
un universo.

Haydée Norma Podestá