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lunes, 14 de febrero de 2011

ACRÓSTICO II






 Hubo lejanos días de la esperanza
 Ardiente.
 Yo, niña pequeñita, era inocente crisálida
 De sueños mágicos.
 Eran los días junto a mi padre...
 Era el tiempo de mi infancia...

¿Nunca retornará esa paz despreocupada?
¿O acaso volverá la dulzura
  Risueña de mi infancia?
  Mamá, papá,
  Ahora que no están conmigo...¡¡cómo los extraño!!

Haydée Norma Podestá
Rosario, marzo de 2002
Derechos reservados

martes, 3 de agosto de 2010

NUESTRA VIDA


Amada mía.

Nuestro amor,

tan inmenso como el espacio,

vaga libre,

aprehendido

a nuestros corazones.

Tu palabra

da vida a mi palabra.


Amado mío...

La vida para mí son tus caricias;
esta forma de amarme estando lejos,
que hace de mi alma el reflejo
de la sombra sutil de tu sonrisa.

En el secreto mundo de mis sueños
sueña el ansia las horas de la dicha.
Vagabunda viajera de la vida
buscando los senderos de mi dueño.

Libertad de amarnos sin fronteras
limitando espacios terrenales,
pues el amor supera las barreras

de la ciega visión de realidades.
Negar que nos amamos con locura
es haber extraviado la cordura.

Jeme Mazzetti Burga
Haydée Norma Podestá

jueves, 14 de mayo de 2009

MIS OJOS...LOS OJOS...

Los ojos del tiempo
me invaden la mirada
penetran cada fibra de mi ser
radiografían mis sentimientos
más profundos
y los plasman
en la placa gris
de la nada.
Vislumbran los tesoros ocultos
de mi alma
y los exponen
en el herrumbre oxidado
de las eras.
Surge el grito vital
de mis entrañas
pues ya no tengo edad
en las edades.
Sorteo el pasado, el presente
y el porvenir
se tiende a mis plantas.
Fabuloso y mítico ser
encadenado
mi espíritu rompe
las barreras.
Mis ojos no pueden abarcarlo
todo,
mi campo visual delimita
perdiendo de vista el contexto.
Me abruma un peso insostenible
de montañas
que están más allá de mí;
floto en caudales
oceánicos;
una pesadez aérea
me agiganta.
Mi ojo es el tiempo,
me traspasa
y yo misma me miro desde adentro
con la mirada inquisidora
de una extraña.

Haydée Norma Podestá