martes, 6 de diciembre de 2016
MARCHA POR LA PAZ
Quiero pedirte, implorarte, suplicarte,
que juntos marchemos por la paz.
Por un nuevo mundo sin violencia,
solicitando el fin de la desnutrición.
Todos debemos tomar conciencia,
¡Tenemos todo el derecho a vivir en un mundo de armonía!.
Que estas letras recorran cada rinconcito
de nuestra madre tierra, llevando paz y amor.
Hago un llamado de nuevas posibilidades
o propuestas a toda la sociedad.
Seguiré repudiando, rechazando
cualquier tipo de violencia,
por el bien de los niños, mujeres y ancianos
y el de toda la humanidad
Las discriminaciones deben desaparecer,
¡No! A las guerras, a las amenazas nucleares…….
Enarbolemos las banderas de la palabra y poesía,
Nuestras voces sean oídas en todo Latinoamérica
para que la pobreza se termine en todo el mundo,
generemos conciencia en esta sociedad enferma.
¡Que los pueblos originarios hagan valer sus derechos,
los enfrentamientos expiren!
La vida es hermosa, debemos tomar conciencia
que tenemos que cuidarla, valorarla.
voces se hagan escuchar,
¡Avancemos unidos, desde la palabra, poesía, música y cualquier rama del arte
reclamando la paz universal!.
María Isabel Bugnon
jueves, 10 de noviembre de 2016
RUTINA
La vida cotidiana
La de todos los días,
rutinaria,
con las predecibles palabras
de acciones predecibles.
La que me sumerge en el aburrimiento
de las cosas vistas.
Mirar un horizonte
con sabor predictivo..
Esas interminables costumbres
que nos tornan en máquinas,
que vuelven gris la vida.
La vida cotidiana…
Interminable sueño…
Inacabable monotonía...
Hasta que rompe los esquemas
un largo grito.
Surge de las entrañas mismas,
aflora por mis labios
buscando aturdir al Universo.
¿Sabrán los cósmicos confines
de estas ganas locas de tenerte
piel a piel
silenciando tus gritos con mi boca?
¿Conspirarán los polvos estelares
la posibilidad sutil
de un solo instante?
Un chispazo de tu vida y de la mía,
un suspiro,
un destello,
infinitesimal deleite
de sentir el sabor de lo imposible
convertido
en locura fugaz
en la aventura
de ser nosotros …
magia interminable de
unas horas…
Después, nada más…
Seguir viviendo,
la vida de todos los otros días
con las cosas cotidianas.
¡Ay, amor!
En un reloj de arena
se nos fuga el tiempo…
Haydée Norma Podestá.
Fisherton, 10/11/2016
Derechos reservados
martes, 8 de noviembre de 2016
RODANDO RECUERDOS
Milagro del camino
que nos lleva
hacia adelante.
El paisaje va
muriendo
en el andar
tirano del tiempo.
Detrás de los cristales
me hace guiños la
noche...
Un horizonte de
luces
va dibujando algún
pueblo.
El paisaje va
muriendo
digerido por las
sombras.
Milagro del camino
infinitud del
asfalto.
¿Qué demorada espera
me va absorbiendo
el alma?
¿Qué semilla de
sueños
germinará esta
noche?
Voy rodando el
misterio
insondable de un
nombre
y se destrenza en
el alba
la soledad que
reclama
la claridad de
otro día
que nacerá de las
sombras.
Milagro del camino
la esperanza que
aguarda.
El paisaje nace y
muere
devorado sorbo a
sorbo.
Mi alma juega a
escondidas
con los recuerdos
que afloran
tiznándome con sus
dedos
la blancura de mi
vientre.
Remembranza de tus
manos
trazando caminos
hondos
sobre mi piel
impaciente.
El sendero,
cicatriz sinuosa
sobre la tierra
gimiente.
Milagro de los caminos...
unos van y otros
vienen.
Yo voy rodando
recuerdos...
unos nacen...otros
mueren.
Nostalgia de los
caminos,
recién
nacidos...¡perecen!
Haydée Norma Podestá Quercia
Camino a
Resistencia (Chaco), 6/11/2016
Derechos
reservados
jueves, 29 de septiembre de 2016
LA DISTANCIA
Se refugió en el hueco de mis manos
la distancia.
Hizo un nido de magnolias,
de agridulce limonero,
de jazminero en flor
y de suspiros de calandrias.
Anidó kilómetros de senderos
en mis palmas
uniendo el polvo sutil
que los recubre
con el aroma a azahar de mi ventana.
Recogió los sonidos de la vida,
el silencio de las madrugadas
y ese tinte que marca el horizonte
cuando se duerme el sol
en el maternal regazo de la tarde.
Penetró mis entrañas
la distancia.
En vano quisieron rescatar mis ojos
la métrica forzada
de la lejanía
surcada de alambrados de mis pampas.
Me encadenó a mi río
la distancia.
No me dejó escuchar
los cantos apremiantes de sirenas
que hacían de mi cuerpo una paloma
para poder sobrevolar a mis quimeras.
Fue un grillete en mis tobillos
la distancia.
Por eso estoy aquí, acurrucada,
en las palmas ahuecadas de mis manos,
como un sueño imposible
que ofrendó sus alas
en un altar impiadoso
de distancias.
la distancia.
Hizo un nido de magnolias,
de agridulce limonero,
de jazminero en flor
y de suspiros de calandrias.
Anidó kilómetros de senderos
en mis palmas
uniendo el polvo sutil
que los recubre
con el aroma a azahar de mi ventana.
Recogió los sonidos de la vida,
el silencio de las madrugadas
y ese tinte que marca el horizonte
cuando se duerme el sol
en el maternal regazo de la tarde.
Penetró mis entrañas
la distancia.
En vano quisieron rescatar mis ojos
la métrica forzada
de la lejanía
surcada de alambrados de mis pampas.
Me encadenó a mi río
la distancia.
No me dejó escuchar
los cantos apremiantes de sirenas
que hacían de mi cuerpo una paloma
para poder sobrevolar a mis quimeras.
Fue un grillete en mis tobillos
la distancia.
Por eso estoy aquí, acurrucada,
en las palmas ahuecadas de mis manos,
como un sueño imposible
que ofrendó sus alas
en un altar impiadoso
de distancias.
Haydée Norma Podestá
Fisherton, 3/9/16
Fisherton, 3/9/16
miércoles, 7 de septiembre de 2016
LA POESÍA.
"La poesía es algo que anda en
la calle" Federico García Lorca
La encontré...
A la vuelta de la esquina,
en los rotos arabescos
de un retazo de sol.
La encontré...
En las impávidas torres
de vetustos campanarios
de enmohecida voz.
La encontré...
en silentes callejones
abrigados de deshechos
que la urbe les legó.
La encontré...
en las plazas citadinas,
con cicatrices de pasos
que la vida dibujó.
La encontré...
en el humano hormiguero
que va trenzando en las calles
un desandar sin razón.
La encontré...
En el suburbio más pobre,
en el barrio presuntuoso,
en las vidrieras oscuras,
en las persianas cerradas,
en los que duermen sin cama,
en los rostros circunspectos.
en los sueños sin futuro,
en los reclamos del hambre,
en la obra en construcción.
Bajé la mirada grávida de dolor.
Y centelleó la esperanza,
en la sonrisa de un niño...
¡mi verso se iluminó!
A la vuelta de la esquina,
en los rotos arabescos
de un retazo de sol.
La encontré...
En las impávidas torres
de vetustos campanarios
de enmohecida voz.
La encontré...
en silentes callejones
abrigados de deshechos
que la urbe les legó.
La encontré...
en las plazas citadinas,
con cicatrices de pasos
que la vida dibujó.
La encontré...
en el humano hormiguero
que va trenzando en las calles
un desandar sin razón.
La encontré...
En el suburbio más pobre,
en el barrio presuntuoso,
en las vidrieras oscuras,
en las persianas cerradas,
en los que duermen sin cama,
en los rostros circunspectos.
en los sueños sin futuro,
en los reclamos del hambre,
en la obra en construcción.
Bajé la mirada grávida de dolor.
Y centelleó la esperanza,
en la sonrisa de un niño...
¡mi verso se iluminó!
HAYDÉE NORMA PODESTÁ.
14/1/16
Derechos reservados.
14/1/16
Derechos reservados.
sábado, 9 de abril de 2016
HARÉ SILENCIO.....
Con emoción comparto esta poesía de EVARISTO TOGNI, POETA DE CAPITÁN BERMÚDEZ, (SANTA FE), que no sólo es muy bella sino encierra una sutil profundidad de vida.
ME VOY AL SILENCIO
A SENTIR EL MURMULLO
Y EL AROMA CÁLIDO
DEL TIEMPO IDO,
A VENTILAR ERRORES
A LA LUNA GRIS,
CON UN SOLO ABRIGO:
MI PIEL DE LOS AÑOS
QUE TERRENAL HE VIVIDO;
ME VOY AL SILENCIO
A COMPARTIR LA ETERNIDAD
DE LA LLUVIA AMANECIDA
CON LOS QUE YA HAN PARTIDO;
.......................................................
.....................................................
Evaristo Togni
Poesías Inconclusas
C. Bermúdez, Enero/2015
A SENTIR EL MURMULLO
Y EL AROMA CÁLIDO
DEL TIEMPO IDO,
A VENTILAR ERRORES
A LA LUNA GRIS,
CON UN SOLO ABRIGO:
MI PIEL DE LOS AÑOS
QUE TERRENAL HE VIVIDO;
ME VOY AL SILENCIO
A COMPARTIR LA ETERNIDAD
DE LA LLUVIA AMANECIDA
CON LOS QUE YA HAN PARTIDO;
.......................................................
.....................................................
Evaristo Togni
Poesías Inconclusas
C. Bermúdez, Enero/2015
viernes, 8 de abril de 2016
REFLEXIÓN DEL SER
En la retorcida espiral
de la manada
se percibe un agitado palpitar de cuerpos.
¿Qué oscuros impulsos cavernarios
me proyectan a la noche
de los tiempos?
Fugaz instante en el constante
girar sus manecillas
el reloj eterno.
Pequeña nada
en la inmensidad del todo...
Y, sin embargo,
lato mi palpitar de vida
aquí y ahora,
alucinada viajera
suspendida
entre lo que fue
y lo que será
alimentando la memoria tribal
de mis ancestros;
génesis de los que vendrán
sin saber
que yo existía...
Como expiró la memoria
de mis abuelos
en las fugaces márgenes del olvido.
También ellos respiraron un día
y ya no son.
También yo diluiré la memoria
de mis pasos
en la retorcida espiral
de la manada
y ya no seré...
¡aunque ahora, vivo y soy!
de la manada
se percibe un agitado palpitar de cuerpos.
¿Qué oscuros impulsos cavernarios
me proyectan a la noche
de los tiempos?
Fugaz instante en el constante
girar sus manecillas
el reloj eterno.
Pequeña nada
en la inmensidad del todo...
Y, sin embargo,
lato mi palpitar de vida
aquí y ahora,
alucinada viajera
suspendida
entre lo que fue
y lo que será
alimentando la memoria tribal
de mis ancestros;
génesis de los que vendrán
sin saber
que yo existía...
Como expiró la memoria
de mis abuelos
en las fugaces márgenes del olvido.
También ellos respiraron un día
y ya no son.
También yo diluiré la memoria
de mis pasos
en la retorcida espiral
de la manada
y ya no seré...
¡aunque ahora, vivo y soy!
Haydée Norma Podestá.
Rosario, 8/4/2016
Derechos reservados
Rosario, 8/4/2016
Derechos reservados
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