
Por la simbiosis esencial de nuestras vidas
quiero que me traspases tus penares;
no es dolor sentir la herida de tus males
sino gozar contigo esas heridas.
En la mística conjunción de nuestras almas
por ósmosis es mío el sufrimiento;
quiero que me traspases tus penares;
no es dolor sentir la herida de tus males
sino gozar contigo esas heridas.
En la mística conjunción de nuestras almas
por ósmosis es mío el sufrimiento;
verte sano para vivir la vida, quiero;
reir, brotando el brillo en tu mirada.
Así, en juventud espiritual nacemos,
a este mundo, cada madrugada;
ígneo holocausto de amor nos ofrecemos
en el sagrado altar de nuestras almas.
Porque día a día, al desandar senderos
vamos anudando iguales tramas.
Haydée Norma Podestá
Fisherton, 25/09/09



